La Justicia de EEUU ordena restaurar la emisión de Voice of America y reincorporar a miles de trabajadores

Un fallo judicial obliga a reanudar las actividades de la emisora y permite a quienes habían perdido sus puestos regresar a sus labores, tras considerar como “arbitrarias” las acciones impulsadas para limitar sus servicios informativos

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El juez federal Royce Lamberth otorgó a las autoridades estadounidenses un plazo de siete días para reactivar la programación y restablecer todas las operaciones de Voice of America, así como permitir el regreso de los empleados que habían sido apartados tras el cese de sus actividades. Según informó la cadena CBS, esta decisión se dio luego de que el tribunal consideró que el cierre impuesto por la Administración de Donald Trump no se ajustó a la legalidad, dado que calificó las acciones como “arbitrarias” y carentes de fundamento normativo. La resolución exige también la reincorporación de miles de trabajadores cuyas funciones habían quedado suspendidas por una decisión ejecutiva que, a juicio del tribunal, carecía de legitimidad.

De acuerdo con CBS, el fallo revoca la orden ejecutiva impulsada por el expresidente Trump, que redujo significativamente la operativa de la cadena estadounidense. El juez Lamberth argumentó que esta orden, canalizada a través de Kari Lake, entonces designada para liderar la Agencia de Medios Globales de Estados Unidos (USAGM), se dictó antes de que el Senado confirmara oficialmente su cargo, lo cual restó validez a la medida. Tal como publicó CBS, la justicia estadounidense entiende que el proceso no respetó la regulación vigente sobre la forma en que se deben desarrollar las restricciones a la cobertura informativa de Voice of America.

La orden de Trump, según detalló CBS, había resultado en la suspensión de más de mil trescientos trabajadores solo en Voice of America, con consecuencias adicionales en entidades como Radio Free Europe/Radio Liberty (RFE/RL) y Radio Free Asia (RFA), que también tuvieron que rescindir contratos. Estas medidas, implementadas hace poco más de un año, afectaron el funcionamiento de los canales gestionados por USAGM, responsable de la proyección internacional de noticias e información generada y financiada por el Gobierno federal.

Voice of America, que fue creada en el contexto de la Segunda Guerra Mundial con el propósito explícito de contrarrestar la propaganda de la Alemania nazi, mantuvo históricamente su misión de ofrecer información en distintas regiones del mundo. La resolución judicial subraya que no se respetaron las leyes que regulan los territorios donde la emisora debe operar. De acuerdo con lo consignado por CBS, el juez Lamberth reprobó la actuación del Gobierno y sostuvo que esta no cumplía los parámetros legales previstos.

La Agencia de Medios Globales de Estados Unidos (USAGM), puesta bajo la gestión temporal de Kari Lake, supervisa diversos medios cuya misión se centra en la difusión internacional. La reorganización forzada derivada de la decisión ejecutiva de Trump provocó que Voice of America y otros organismos asociados vieran interrumpidos numerosos servicios. Según reportó CBS, el dejar a “mínimos” las operaciones no solo impactó el acceso a contenidos informativos globales sino que representó la mayor interrupción de su actividad desde su fundación, afectando la visibilidad internacional de Estados Unidos.

El tribunal resaltó que las acciones tomadas para limitar las funciones de Voice of America pusieron en riesgo el cumplimiento de los objetivos históricos del medio, especialmente en momentos en que la cobertura informativa en distintos idiomas y regiones cobraba particular relevancia. CBS remarcó que la implementación de esta restricción se llevó a cabo sin que las leyes establecidas permitieran tal intervención, lo que fundamentó la calificación de “cierre ilegal”.

De esta manera, la reactivación de Voice of America y la reincorporación de los empleados implican no solo el restablecimiento de la plantilla laboral suspendida sino también el regreso a la emisión habitual con alcance global bajo el marco regulatorio estadounidense. Conforme explicó CBS, la agencia USAGM deberá cumplir los especiales términos marcados por el juez y reestablecer todas las operaciones que fueron limitadas bajo la administración previa. La decisión judicial pone fin a un año de incertidumbre operativa para miles de trabajadores y reactiva el rol de los medios públicos estadounidenses en el panorama internacional.