El hotel Al Rashid, uno de los establecimientos más conocidos de Bagdad, sufrió un ataque durante la madrugada del martes cuando un dron impactó contra la parte superior de la valla perimetral del edificio. De acuerdo con un comunicado difundido en las redes sociales por el Ministerio del Interior de Irak, no se registraron víctimas mortales ni daños materiales de consideración tras este incidente. Este suceso tuvo lugar pocas horas después de que la denominada Zona Verde, la franja de alta seguridad donde se ubican las sedes gubernamentales y embajadas extranjeras, fuera escenario de una ofensiva múltiple mediante drones y cohetes contra la Embajada de Estados Unidos, según informó la agencia iraquí Shafaq.
El Gobierno de Irak ha manifestado su rechazo ante cualquier intento de ataque a las misiones diplomáticas presentes en el país, reportó la agencia Shafaq y recogió el Ministerio del Interior en su declaración pública. Las autoridades recalcaron que las representaciones extranjeras se enmarcan dentro de la legalidad vigente y cuentan con total protección en virtud de las leyes y los acuerdos internacionales suscritos por el país. De acuerdo con la información publicada por el medio, funcionarios del Ejecutivo advirtieron que agredir legaciones diplomáticas constituye una transgresión grave al Estado de derecho cuyas consecuencias legales recaerán sobre los responsables.
Según fuentes de seguridad iraquíes consultadas por Shafaq, la defensa antiaérea consiguió neutralizar un ataque compuesto por cuatro vehículos aéreos no tripulados que se dirigían a la Embajada estadounidense. Las mismas fuentes detallaron que no fue posible determinar el alcance de los eventuales daños ocasionados. Minutos después se produjo otro ataque, esta vez con cohetes, igualmente orientado hacia el recinto diplomático. Testigos en las inmediaciones relataron la activación de sirenas y el sonido de interceptaciones en la zona que rodea la sede diplomática.
El Ministerio del Interior, en el mismo comunicado, reiteró su condena a los ataques tanto al hotel como a las misiones diplomáticas, subrayando los esfuerzos “para proteger las misiones diplomáticas e instalaciones vitales y perseguir a todos aquellos que intenten perturbar la seguridad y la estabilidad del país”. Insistieron en que la responsabilidad penal recaerá sobre quienes emprenden acciones de este tipo contra legaciones extranjeras.
Horas antes del citado ataque, la Embajada de Estados Unidos distribuyó un mensaje en el que solicitó a sus ciudadanos en Irak que abandonaran el país. Dicho comunicado, citado por el medio Shafaq, argumentó que milicias proiraníes en territorio iraquí han llevado a cabo acciones armadas contra ciudadanos estadounidenses, instalaciones diplomáticas, empresas vinculadas a Estados Unidos, infraestructuras energéticas gestionadas por firmas norteamericanas y hoteles frecuentados por extranjeros.
La escalada de violencia en Irak ocurre en un contexto de tensión regional marcado por la intervención de Estados Unidos e Israel contra posiciones y agrupaciones aliados de Irán dentro del país. Asimismo, grupos armados iraquíes alineados con Teherán han lanzado ataques en represalia a lo ocurrido con el territorio iraní, centrándose en la Embajada de Estados Unidos en Bagdad desde que comenzó la más reciente etapa del conflicto, el 28 de febrero, según informó el medio Shafaq.
El aumento de estos ataques pone de relieve el rol de diferentes actores armados en la dinámica regional y eleva el nivel de alerta tanto en las autoridades de Irak como entre las delegaciones diplomáticas extranjeras. Los pronunciamientos oficiales recogidos por la agencia iraquí y los comunicados ministeriales subrayan la determinación del Gobierno iraquí de salvaguardar la seguridad de las representaciones extranjeras y de impedir que se comprometa la estabilidad del país mediante este tipo de acciones violentas.