El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, mencionó que Estados Unidos aún no ha definido fecha ni lugar para retomar las negociaciones con Ucrania y subrayó que Washington mantiene otras prioridades en estos momentos. A pesar de este escenario, Rusia sostiene que la administración estadounidense continúa presionando a Kiev para que avance hacia un acuerdo bilateral. Según reportó la agencia Interfax y publicó el medio, Kremlin responsabiliza a Ucrania de frenar el proceso de negociación.
De acuerdo con la información proporcionada por Interfax, Peskov recalcó que la administración de Donald Trump, aunque actualmente ocupada en el conflicto con Irán —contexto en el que ya han pasado dos semanas y se estima que el número de víctimas supera las 3.000, incluyendo figuras como el líder supremo iraní, Alí Jamenei—, no ha desviado su interés de la cuestión ucraniana. El vocero aseguró que el gobierno estadounidense "recomienda insistentemente al presidente Zelenski que llegue a un acuerdo", lo que, según sus palabras, comprueba que "es precisamente la parte ucraniana el principal obstáculo en el proceso de negociación".
Tal como detalló la agencia rusa Interfax, al ser consultado sobre las acusaciones del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, respecto al supuesto apoyo de Moscú a Irán en ataques contra Israel y posiciones militares estadounidenses en Medio Oriente, Peskov declinó hacer comentarios y sugirió a los periodistas "contactar con el jefe del régimen de Kiev para saber de dónde obtuvo esa información".
En el marco del conflicto ruso-ucraniano, las autoridades de Moscú informaron sobre nuevos ataques dirigidos a infraestructuras energéticas y de transporte utilizadas por las fuerzas armadas de Ucrania. Entre los objetivos alcanzados, según consignó Interfax, se encuentran instalaciones destinadas a la fabricación de drones, clave en las operaciones militares ucranianas. Rusia también anunció haber interceptado cerca de 50 drones ucranianos que intentaban alcanzar Moscú.
Por su parte, el medio indicó que Ucrania desarrolló un ataque contra un depósito de petróleo situado en Labinsk, en la región rusa de Krasnodar, en la costa del mar Negro. Este tipo de ofensivas forma parte de la escalada de las hostilidades sobre infraestructuras consideradas estratégicas para ambos países.
En territorio ucraniano, se reportó la muerte de al menos una persona a raíz de un ataque en Zaporiyia. Asimismo, fuentes ucranianas —citadas por Interfax— confirmaron que tanto Kiev como Járkov fueron blanco de ataques con drones por parte del ejército ruso durante la mañana de este lunes.
El escenario descrito por las partes revela un aumento de la presión militar en ambos sentidos y la continuación de esfuerzos diplomáticos e indirectos para avanzar en las negociaciones, con acusaciones cruzadas que mantienen al proceso en una situación estancada. El contexto internacional, marcado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, introduce variables adicionales en los tiempos y las prioridades de los actores occidentales, según coincidieron en señalar representantes rusos a Interfax.
Peskov remarcó también que Estados Unidos mantiene una alta carga de responsabilidades internacionales, lo que dificulta definir plazos para la reanudación efectiva de las conversaciones bilaterales sobre el conflicto ucraniano. No obstante, el Kremlin permanece a la espera de que las negociaciones se reactiven lo antes posible, de acuerdo con los intereses políticos y de seguridad de Moscú.
El estado actual de las hostilidades y las constantes acciones militares impactan en la población y en las infraestructuras de la región, elemento subrayado por los comunicados de ambas partes y relatado por Interfax en su cobertura sobre el desarrollo del conflicto y las posiciones de los principales protagonistas internacionales.