La industria de genéricos reclama incentivos por su papel "clave" en la accesibilidad y sostenibilidad del SNS

Expertos del sector sanitario alertan sobre la necesidad de apoyar a las compañías que producen alternativas farmacéuticas asequibles, advirtiendo sobre riesgos de abastecimiento y concentración ante políticas de precios poco coherentes con el contexto actual en España

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El futuro acuerdo a nivel europeo respecto a la Ley de Medicamentos Críticos podría influir en el equilibrio entre la autonomía estratégica y la capacidad de abastecimiento farmacéutico en España, en un contexto donde la industria del medicamento genérico enfrenta presiones económicas que amenazan su viabilidad. Según informó Europa Press, esta advertencia surgió durante la 'I Jornada de medicamentos genéricos en España', que tuvo lugar en el Ministerio de Sanidad, cuando la secretaria general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), Elena Casaus, solicitó nuevos incentivos que permitan a la industria mantener su rol esencial en la accesibilidad a tratamientos y la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS).

De acuerdo con Europa Press, Casaus enfatizó que los medicamentos genéricos no reclaman diferencias de trato ni privilegios, sino coherencia entre las políticas sanitaria, de precios e industrial, destacando que “proteger al genérico es proteger al paciente, al país y al Sistema Nacional de Salud”. Desde sus inicios en 1997, los medicamentos genéricos han contribuido a fortalecer el SNS, permitiendo que el sistema funcione de manera más predecible ante situaciones de presión y facilitando tratamientos eficaces a un mayor número de personas. Según los datos expuestos durante el evento, este sector ha generado ahorros anuales superiores a 1.000 millones de euros para el SNS, funcionando como regulador del sistema al propiciar una disminución de los precios y liberar recursos para financiar innovaciones terapéuticas.

Europa Press detalló que, a pesar de estos beneficios, la industria de genéricos enfrenta un periodo de estancamiento desde hace una década, atribuido principalmente al real decreto de precios de referencia instaurado en 2014, que equipara el valor de los genéricos al de los medicamentos de marca. Esta medida elimina el incentivo financiero para la adopción y desarrollo de nuevos genéricos y ha provocado una pérdida de rentabilidad en el sector, junto con el abandono de compañías y una concentración cada vez mayor en pocas empresas, lo que agrava los riesgos de suministro. Casaus advirtió además que la escalada de costos de fabricación asociada a la inflación, combinada con la bajada de precios, pone en riesgo la supervivencia del sector.

La preocupación por la autonomía estratégica en el ámbito farmacéutico, impulsada por la experiencia de la pandemia de Covid-19, también ocupó un papel central durante el evento. Según consignó Europa Press, el 90 por ciento de los medicamentos clasificados como “críticos” a nivel europeo corresponden a genéricos. Ante tales cifras, la AESEG reivindicó su papel esencial en las estrategias para evitar problemas de suministro y reducir la dependencia exterior.

En este contexto, la Unión Europea discute la Critical Medicines Act (Ley de Medicamentos Críticos), con la finalidad de asegurar el suministro de fármacos esenciales y distribuir la producción y los recursos de manera justa entre los socios comunitarios. El eurodiputado Nicolás González, citado por Europa Press, valoró el momento “clave” del proceso legislativo y prevé la posibilidad de alcanzar un acuerdo entre las instituciones antes de finalizar el primer semestre del año. Entre los puntos principales en debate figuran la compra conjunta y los mecanismos que aseguren el reparto equitativo de los medicamentos para apoyar el desarrollo de las industrias nacionales. González, miembro del Grupo Socialistas & Demócratas, señaló en el evento la necesidad de un esfuerzo presupuestario europeo que fomente proyectos innovadores sin depender del poder financiero de cada país.

A nivel nacional, el subdirector general de Estrategia y Ecosistemas Industriales del Ministerio de Industria y Turismo, Miguel Gómez-Pavón, explicó, según Europa Press, cómo la Estrategia de la Industria Farmacéutica 2024-2028 ha representado un cambio de perspectiva, reemplazando acciones reactivas por una planificación preventiva multidisciplinar. El presidente de Cinfa, Enrique Ordieres, subrayó la urgencia de reformas legislativas que permitan que las estrategias implementadas sean efectivas en la práctica cotidiana. Según palabras de Ordieres recogidas por Europa Press, la accesibilidad, la equidad y la sostenibilidad solo se alcanzarán mediante una concordancia entre las realidades industriales y las estrategias adoptadas. Por su parte, el presidente de Kern Pharma, Raúl Díaz-Varela, coincidió en el análisis y recordó que aunque los genéricos generan ahorro en el sistema, no reciben beneficios proporcionales.

Durante una segunda mesa de discusión, la industria de medicamentos genéricos expuso las trabas en la introducción de nuevos fármacos, incluso cuando ofrecen ventajas clínicas, económicas y de equidad. Uno de los casos destacados fue el del dabigatrán, un anticoagulante oral genérico, cuya introducción en el sistema ha resultado lenta. Según comentó la presidenta de AESEG, Mar Fábregas, pese al beneficio de tratar a un 20 por ciento más de pacientes (con 57.000 nuevos pacientes previstos en 2025), la adopción del dabigatrán genérico no ha experimentado la velocidad esperada.

Europa Press reportó que parte de la resistencia al uso de genéricos radica en la falta de formación sobre su valor clínico y social, tanto entre los pacientes como entre los profesionales sanitarios. Francisco Marín, coordinador del Grupo de Trabajo de Trombosis Cardiovascular de la Sociedad Española de Cardiología, propuso intensificar campañas informativas y la formación continua de los profesionales para revertir esta situación. El director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia, César Hernández, recalcó la importancia de la colaboración de todo el sistema para facilitar la transición hacia los genéricos e indicó que, si la Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios no se aprueba, se considerarán alternativas en la normativa vigente.

La clausura corrió a cargo del secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, quien declaró, según consigna Europa Press, que la política farmacéutica se ha convertido en una “política de país”, resultado de la cooperación de cinco ministerios con el sector. Padilla remarcó que la integración de visiones permitirá una posición común tanto en el ámbito nacional como europeo. En relación con los medicamentos genéricos, insistió en no limitar la acción al aspecto del precio y abogó por atender también los aspectos de desarrollo industrial y regulatorio. Solicitó la colaboración de todo el sistema sanitario para avanzar en la consolidación del papel de los genéricos, haciendo hincapié en que la resolución de los desafíos no se limitará a reformas legales, sino que requiere la implicación profesional y cambios en la práctica diaria.