El tránsito por el estrecho de Ormuz representa una quinta parte del suministro mundial de petróleo, y la reciente ofensiva estadounidense-israelí sobre Irán provocó un aumento de ataques a buques en la zona, lo que impactó de manera considerable en la evolución de los precios del crudo y la volatilidad de los mercados. La crisis, que ya dejó un saldo de 18 embarcaciones atacadas desde su inicio según reportó el medio original, llevó a organismos internacionales y gobiernos a evaluar medidas extraordinarias para estabilizar el suministro y atenuar la volatilidad en los precios globales.
De acuerdo con la información publicada, el precio del Brent, referencia europea, experimentó un descenso hasta los 101 dólares, borrando el incremento del 2% alcanzado durante la mañana, justo antes de la apertura de los mercados bursátiles del continente. Este valor, todavía muy por encima de los 72 dólares previo a la ofensiva militar, muestra el impacto directo que el conflicto geopolítico y la congestión en el estrecho están teniendo en la cotización del crudo. El West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, también experimentó un retroceso, situándose en 93 dólares y registrando una caída superior al 3,5% tras haber iniciado el día con una subida del 1,7%. Tanto el Brent como el WTI han marcado mínimos aún más bajos durante la sesión, con el primero acercándose a los 100 dólares y el segundo llegando a 92 dólares.
El medio añadió que las fluctuaciones de los precios se produjeron sobre un escenario de alta volatilidad, después de que el Brent alcanzara los 118 dólares en las semanas anteriores, impulsado por las incertidumbres derivadas del conflicto regional y la interrupción del tráfico marítimo. Ante esta situación, Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), anunció la disposición de la entidad para liberar más barriles de reservas mundiales, con el objetivo de mitigar las consecuencias energéticas de la crisis en Irán. Esta medida ampliaría la liberación previa de 400 millones de barriles, que empezarían a incorporarse al mercado en los próximos días.
Diversos países no pertenecientes formalmente a la AIE, como Colombia, Singapur, Tailandia y Vietnam, han mostrado su apertura para colaborar en la estabilización del mercado internacional del petróleo, según consignó el medio informado. El apoyo de estos estados se suma al compromiso de los miembros de la agencia para tratar de limitar la volatilidad de precios y asegurar el abastecimiento a escala global, dada la relevancia estratégica del estrecho de Ormuz.
En el ámbito diplomático, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió en la necesidad de una coalición internacional destinada a reabrir el paso marítimo y normalizar el flujo petrolero en la región. Trump recalcó que su país extrae menos del 1% de su petróleo del estrecho, mientras que Japón depende en un 95%, China en un 90% y Corea del Sur en torno al 35%. El jefe de Estado argumentó que “recomendamos encarecidamente a otras naciones cuyas economías dependen del Estrecho mucho más que la nuestra. Nosotros obtenemos menos del 1% de nuestro petróleo del estrecho, y algunos países obtienen mucho más”, en referencia a Tokio, Pekín y Seúl. El mandatario reiteró la petición de apoyo a actores internacionales para garantizar la seguridad en la zona, a pesar de que algunas potencias europeas, como Francia, Alemania y Reino Unido, rechazaron la propuesta hasta el momento.
Mientras tanto, las bolsas de valores mostraron comportamientos dispares ante la incertidumbre geopolítica. En Estados Unidos, el índice Nasdaq presentaba un repunte ligeramente superior al 1%, y el Dow Jones registraba un crecimiento cercano al 0,8%, revirtiendo parte de las pérdidas sufridas en el cierre de la sesión anterior. El Ibex 35, en España, concluyó la jornada prácticamente sin cambios, con una ligera alza del 0,18% hasta situarse en 17.089 puntos, luego de iniciar el día con un descenso del 0,1%.
El portal detalló que los últimos acontecimientos también propiciaron intervenciones por parte de las autoridades estadounidenses. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que Washington autorizaría a los petroleros iraníes a cruzar el estrecho de Ormuz, en un intento de contribuir a la provisión global de energía. Además, la administración Trump otorgó el jueves anterior una licencia temporal, de 30 días, para la compra de petróleo ruso ya cargado en buques, decisión destinada a calmar los mercados y ofrecer cierto margen de previsibilidad frente a la incertidumbre generada en torno a las acciones futuras de Estados Unidos en la región y la eventual duración del conflicto.
En este contexto de incertidumbre, los mercados siguen de cerca no solo la evolución del conflicto y la respuesta internacional, sino también las decisiones de política monetaria que se esperan para la semana tanto del Banco Central Europeo (BCE) como de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Estas instituciones analizan posibles modificaciones en su estrategia, conscientes del efecto que los precios de la energía pueden tener sobre la inflación y el crecimiento económico global.
Así, la crisis en el estrecho de Ormuz continúa ejerciendo una presión significativa sobre los precios del crudo y la estabilidad de los mercados financieros internacionales. Las respuestas de gobiernos, organismos multilaterales y actores del sector energético determinan el rumbo de los próximos días, en tanto se mantiene la preocupación por el suministro petrolero y el impacto de la situación en la economía mundial, tal como reflejó la cobertura del medio original.