Un informe del Ministerio de Información de Líbano ha señalado que el balance de víctimas mortales dentro del país alcanzó ya las 687 personas, incluyendo 98 menores y 52 mujeres, mientras las hostilidades entre Hezbolá e Israel intensificaron la preocupación por el impacto humanitario y la estabilidad regional. La crisis persiste tras una oleada de ataques de las fuerzas israelíes en represalia por el lanzamiento de proyectiles desde el partido-milicia chií Hezbolá, en el contexto de la reciente muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei y la ofensiva israelí contra objetivos iraníes.
Según detalló el medio Europa Press, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, llegó este viernes a Beirut para transmitir su “solidaridad” al pueblo libanés ante la escalada militar. Guterres difundió tras su arribo un mensaje en redes sociales en el que subrayó: “No han elegido esta guerra, se han visto arrastrados a ella”. El máximo representante de Naciones Unidas destacó la necesidad de apoyo internacional para evitar mayores calamidades, reafirmando el compromiso de la ONU en la búsqueda de una solución pacífica y sostenible para el Líbano y toda la región.
Europa Press amplió que la visita de Guterres se produce justo después de su paso por Turquía, en una gira de alto nivel destinada a reforzar gestiones diplomáticas frente a la violencia en aumento. En sus declaraciones, el secretario general manifestó que Naciones Unidas no “derrochará esfuerzo alguno” para establecer condiciones que permitan un futuro de paz, tanto para el Líbano como para los territorios vecinos impactados por el conflicto.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, informó el día anterior que su administración intenta detener la guerra por todos los medios posibles. Salam indicó que el gobierno se encuentra “trabajando día y noche" con el objetivo de evitar una expansión mayor de la contienda, insistiendo en que la población libanesa no solicitó el enfrentamiento armado y ha resultado víctima de la dinámica bélica. Según consignó Europa Press, Salam remarcó la falta de voluntad del pueblo libanés para participar en esta guerra, añadiendo que la escalada ha provocado un número considerable de bajas civiles y ha agravado la crisis humanitaria nacional.
La situación se ha deteriorado a raíz de la intensificación de los ataques entre el Ejército israelí y Hezbolá, después de la muerte de Jamenei, un hecho que ha generado respuestas armadas de parte del grupo miliciano chií y de las fuerzas israelíes. Europa Press explicó que estos hechos han generado múltiples llamados de la comunidad internacional para contener la escalada y evitar una catástrofe mayor, dado el creciente número de víctimas y la posibilidad de un conflicto aún más amplio que podría involucrar a otros actores de la región.
Ante este contexto, Naciones Unidas ha reiterado su preocupación por el sufrimiento de la población civil y la necesidad de redoblar los esfuerzos diplomáticos. Guterres enfoca su visita en impulsar la movilización internacional y coordinar estrategias para la desescalada, subrayando que “Líbano y la región al completo” merecen la oportunidad de alcanzar un horizonte de estabilidad. Las autoridades libanesas, por su parte, insisten en el llamado a las potencias y actores internacionales para frenar las hostilidades y favorecer un ambiente propicio para el diálogo, ante la magnitud de la emergencia humanitaria reportada por el Ministerio de Información y difundida ampliamente por el medio Europa Press.