China expresa su oposición a medidas arancelarias unilaterales en su relación con EEUU

El portavoz de Pekín asegura que recurrir a gravámenes unilaterales perjudica a ambos países, defiende el diálogo en igualdad y refuta las acusaciones de “exceso de capacidad” utilizadas como argumento para iniciar pesquisas comerciales por parte de Washington

El Gobierno de Estados Unidos se ha apoyado en la Sección 301(b) de la Ley de Comercio de 1974 para abrir investigaciones sobre las prácticas comerciales de grandes actores globales, entre ellos China, la Unión Europea, México, Japón e India, así como otros países asiáticos y europeos, con el foco puesto en el supuesto “exceso de capacidad” de producción industrial. Según detalló el medio, la Administración estadounidense explora la posibilidad de establecer gravámenes adicionales sobre las importaciones provenientes de estas economías, en un contexto marcado por la decisión del Tribunal Supremo de declarar ilegales los llamados “aranceles recíprocos” aplicados en abril de 2025.

Tal como publicó la fuente, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China expresó la posición oficial de Pekín, subrayando la firme oposición de su gobierno a la aplicación de tarifas unilaterales para gestionar los vínculos económicos con Estados Unidos. Durante una rueda de prensa, el funcionario chino sostuvo que la política de China es clara en este asunto y que rechaza todas las formas de medidas arancelarias impuestas por una sola parte. El medio consignó que el mismo portavoz recalcó que ninguna de las dos mayores economías del mundo se beneficia de una escalada arancelaria o comercial, e instó a resolver las diferencias a través del diálogo basado en parámetros de igualdad, respeto y beneficio mutuo.

En este contexto, el portavoz chino defendió que el argumento sobre un presunto exceso de capacidad, alegado por Washington para justificar las nuevas pesquisas, constituye “una afirmación falsa”. Según difundió el medio, el funcionario acusó a la administración estadounidense de utilizar este motivo como justificación para una posible manipulación política en el ámbito comercial internacional. Desde la perspectiva de Pekín, el uso del exceso de capacidad como pretexto socava el tratamiento equitativo y obstaculiza el avance hacia soluciones mutuamente satisfactorias.

Read more!

El medio especificó que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, encabezada por Jamieson Greer, lleva a cabo estas investigaciones sobre las acciones, políticas y prácticas de China y otros países en torno al exceso de capacidad y la estructura productiva de los sectores manufactureros. Según reportó la fuente, la revisión tiene como objetivo identificar si tales prácticas pueden considerarse irrazonables, discriminatorias, o si dificultan el acceso al mercado estadounidense para las empresas norteamericanas.

El conjunto de países bajo revisión incluye, además de China y la Unión Europea, a Singapur, Suiza, Noruega, Indonesia, Malasia, Camboya, Tailandia, Corea del Sur, Vietnam, Taiwán y Bangladés. Según consta en la información publicada, la decisión de iniciar estas investigaciones surgió tras la sentencia del Tribunal Supremo, que anuló los aranceles recíprocos introducidos en abril de 2025, y otorgó a la administración estadounidense margen para considerar otras medidas comerciales.

La postura de Pekín, reportada por la fuente, pone énfasis en la importancia de los mecanismos multilaterales y dialogados para abordar disputas comerciales, defendiendo consultas genuinas entre las partes afectadas, con el objetivo de lograr resultados favorables para ambas economías. El portavoz chino reafirmó la negativa de su país a aceptar motivaciones políticas detrás de las acciones comerciales, resaltando, según informó el medio, que los conflictos deben resolverse en base a principios de igualdad y reciprocidad, descartando el uso de sanciones unilaterales.

El gobierno chino volvió a insistir en que las medidas arancelarias afectarán no sólo a su economía, sino también a los intereses de Estados Unidos, por la interrelación comercial existente. La fuente explicó que, en el pronunciamiento oficial, el representante del Ministerio de Asuntos Exteriores enumeró los potenciales riesgos de una escalada arancelaria, señalando efectos negativos tanto para ambas naciones como para la estabilidad de los mercados globales.

Por otro lado, según puntualizó el medio, la Administración Trump mantiene abiertas investigaciones simultáneas sobre los principales socios comerciales de Estados Unidos, con la intención de determinar si sus actividades productivas y comerciales generan competencia desleal o suponen un obstáculo para la industria estadounidense. De acuerdo con lo reportado, la revisión de estas prácticas se centrará en industrias clave de manufactura y abarca un amplio espectro de países involucrados en el comercio internacional con Estados Unidos.

El medio destacó que la coyuntura responde a un marco de tensiones prolongadas entre Washington y Pekín, caracterizadas por la imposición de barreras arancelarias y la búsqueda de ventaja en sectores estratégicos. La reiteración de la oposición china a este tipo de medidas ilustra la persistencia de los desacuerdos y la apuesta oficial de Pekín por afrontar las diferencias a través del diálogo y la negociación, evitando la imposición de restricciones unilaterales que, según su visión, resultan perjudiciales para todos los actores involucrados.

Read more!