El Ministerio de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos exigió una investigación exhaustiva tras el ataque con drones que impactó en su consulado en la región del Kurdistán iraquí, acción que la diplomacia emiratí calificó como un acto “terrorista” y advirtió sobre el aumento del riesgo para la seguridad y estabilidad regional. Según declaró la cartera emiratí a través de un comunicado, ningún miembro del personal resultó herido, aunque sí reportó daños materiales en el edificio del Consulado General.
De acuerdo con la información publicada por el medio que reportó el incidente, el ataque ocurrió durante la madrugada del martes y fue descrito por EAU como un “ataque terrorista no provocado con drones”. El Ministerio de Exteriores emiratí subrayó que hechos de esta naturaleza constituyen una violación directa de las normas internacionales recogidas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que establecen garantías para la inviolabilidad de instalaciones y protección del personal diplomático.
El comunicado oficial de Emiratos Árabes Unidos instó tanto al Gobierno central de Iraq como a las autoridades regionales del Kurdistán iraquí a iniciar indagaciones para esclarecer las circunstancias del ataque, identificar a los responsables y garantizar que enfrenten las consecuencias legales correspondientes. El texto remarcó la petición de adoptar “todas las medidas necesarias para garantizar que los autores rindan cuentas”.
La diplomacia emiratí transmitió su rechazo absoluto a cualquier modalidad de agresión contra misiones y personal diplomático, recordando la importancia de preservar la seguridad de estos espacios conforme a las regulaciones y tratados internacionales. “El Ministerio ha reiterado el firme rechazo de EAU a este tipo de ataques, cuyo objetivo es socavar la seguridad y la estabilidad, y ha enfatizado la necesidad de proteger las instalaciones diplomáticas, las misiones y su personal de conformidad con las leyes y normas internacionales”, destacaron en el texto institucional.
El incidente se produce en un contexto regional marcado por un aumento de ataques contra instalaciones diplomáticas y bases de países occidentales. Según informó el medio, este patrón de actos violentos aparece vinculado a las represalias iraníes tras la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel dirigida hacia el territorio iraní. Los principales objetivos de estas acciones han sido intereses estadounidenses en Oriente Próximo, con un énfasis particular en los países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo.
Respecto a estas represalias, el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, defendió públicamente la legitimidad de las mismas y explicó que, ante la imposibilidad de alcanzar objetivos en territorio estadounidense, las Fuerzas Armadas iraníes optan por golpear bases e intereses estadounidenses y sus aliados dentro de la región. “Hemos advertido ya a todos los países de la región que, al no poder alcanzar territorio estadounidense, las Fuerzas Armadas iraníes deciden atacar sus bases en la región, sus instalaciones, sus activos”, sostuvo Araqchi, atribuyendo la responsabilidad de estos ataques a Washington y deslindando a Teherán de culpa directa, según consignó el medio.
En paralelo, el incidente diplomático desencadenó reacciones de otros Estados de la región. El Ministerio de Exteriores de Arabia Saudí manifestó también su rechazo y condena categórica al bombardeo sobre el consulado emiratí en la provincia kurda, calificando los ataques como “una clara violación de las normas y leyes internacionales pertinentes”, según publicaron fuentes oficiales saudíes citadas por el medio de referencia.
La preocupación en torno a la seguridad de las misiones diplomáticas en Iraq se intensificó luego de la conversación entre el primer ministro iraquí, Mohamed Shia al Sudani, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. En ese diálogo, consignado por el medio, Bagdad reafirmó su compromiso de garantizar la defensa de las representaciones extranjeras y de poner en marcha estrategias para la protección de instalaciones y personal, mientras que Rubio solicitó nuevamente medidas concretas para salvaguardar los intereses estadounidenses en el país.
Las respuestas de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí se sumaron a una serie de denuncias recientes por parte de autoridades extranjeras ante el incremento de episodios dirigidos contra legaciones diplomáticas en la región. Tanto el Gobierno iraquí como las autoridades del Kurdistán afrontan presiones internacionales para implementar mecanismos y protocolos de seguridad, en línea con los compromisos asumidos en tratados multilaterales, en particular la Convención de Viena.
Hasta el momento, según los reportes disponibles, no se ha atribuido oficialmente la autoría del ataque con drones, ni se han divulgado mayores detalles sobre los dispositivos empleados o el alcance exacto de los daños materiales en el consulado emiratí. El caso permanece bajo investigación y continúa generando vetas de preocupación en el entorno diplomático de Oriente Próximo, atento a la fragilidad que evidencian los mecanismos de protección consular bajo el contexto de tensiones geopolíticas actuales.