El comunicado de la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que recientes operaciones han incluido el ataque a bases estratégicas en Kuwait y Bahréin, así como la destrucción total de un radar THAAD perteneciente al sistema de defensa antimisiles israelí en Al Ruwais, Emiratos Árabes Unidos. De acuerdo con información divulgada por Europa Press, la cifra de militares estadounidenses muertos o heridos como consecuencia de estos ataques con misiles y drones ha ascendido a 560.
Según detalló Europa Press, la Guardia Revolucionaria, considerada el cuerpo militar e ideológico de élite dentro de las Fuerzas Armadas iraníes, atribuyó este saldo de víctimas a una serie de operaciones clasificadas como represalias frente a bombardeos previos de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní. Dentro de estas acciones, identificadas bajo el nombre de Operación Promesa Verdadera por las autoridades del país, se reportan especialmente ataques sobre bases estadounidenses y también en la ciudad israelí de Haifa.
El balance presentado por el organismo militar iraní indica que en Haifa se habrían producido 40 muertes y 60 personas heridas debido a los ataques, hechos en los que se habría contado con la intervención de la aviación iraní. Además, el comunicado refirió que durante la última jornada se lanzaron la séptima y octava oleada de ataques, intensificando la presión militar sobre objetivos estadounidenses e israelíes.
Europa Press reportó que la Guardia Revolucionaria señaló la presencia permanente de sirenas y de ambulancias dentro de instalaciones estadounidenses e israelíes, lo que, según el comunicado, ha provocado un contexto de “confusión y crisis psicológica” en ambas fuerzas. La institución añadió que la presión militar no se detendrá y que persistirán los ataques mediante misiles y drones, comprometiéndose a informar a la población iraní sobre los resultados y avances de estas incursiones ofensivas.
Entre los objetivos mencionados por la Guardia Revolucionaria figuran la base Ali al Salem y la base Mohamed al Ahmad en Kuwait, así como la base de Mina Salman en Bahréin. El comunicado difundido por el organismo también hizo referencia a ataques dirigidos contra tres petroleros propiedad de empresas estadounidenses y británicas que navegaban en aguas del golfo Pérsico y en el estrecho de Ormuz.
Europa Press transmitió que uno de los logros destacados por Irán fue la destrucción total de un radar THAAD en Emiratos Árabes Unidos, lo que representa un golpe al sistema de defensa antimisiles israelí desplegado en la región. El comunicado subrayó, además, que durante esta fase de enfrentamientos han sido derribados 22 drones considerados “enemigos” sobre territorio iraní, la mayoría de tipo Hermes, fabricados en Israel.
En relación a la defensa aérea, Irán publicó imágenes correspondientes al derribo de un dron MQ-9 Reaper, un modelo utilizado extensamente por las fuerzas estadounidenses, confirmando la capacidad del país para contrarrestar incursiones aéreas sobre su espacio.
Pese a las cifras ofrecidas por la Guardia Revolucionaria iraní, hasta el momento el Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ha reconocido únicamente la muerte de tres de sus militares. Europa Press indicó que las autoridades estadounidenses no han concedido más detalles acerca del lugar o las circunstancias en que ocurrieron estas muertes, contrariamente a lo presentado por la parte iraní.
En sus declaraciones dirigidas tanto a la comunidad nacional como internacional, la Guardia Revolucionaria subrayó el compromiso de mantener el carácter ofensivo de sus operaciones hasta lograr sus objetivos, a la vez que aseguró que comunicarán de forma periódica avances y resultados de las hostilidades en torno a la “Operación Promesa Verdadera”.