La aerolínea Delta Air Lines informó que planea mantener suspendidas sus operaciones en los aeropuertos de LaGuardia, John F. Kennedy y Boston Logan hasta el martes, advirtiendo además de que la interrupción podría ser más extensa en toda la costa este de Estados Unidos. Esta medida se adoptó en respuesta a la fuerte tormenta de nieve que afecta gravemente a la región y que ha provocado la cancelación de miles de trayectos aéreos, según publicó Bloomberg.
De acuerdo con datos de FlightAware citados por Bloomberg, la cancelación de vuelos durante la madrugada afectó a más de 5.300 operaciones que tenían como origen, destino o punto de tránsito algún aeropuerto estadounidense al inicio de la semana. La situación impactó especialmente a los principales aeropuertos de la costa este. El aeropuerto LaGuardia, en Nueva York, suprimió el 98% de las salidas y llegadas programadas, mientras que el aeropuerto John F. Kennedy anuló el 88% de sus operaciones. En Boston, el aeropuerto internacional Logan detuvo el 93% de sus servicios programados, y en Filadelfia la cancelación alcanzó el 83% de las operaciones.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la zona se enfrenta a posibles acumulaciones de nieve de hasta 75 centímetros, con los momentos de mayor intensidad previstos desde la noche del domingo hasta la mañana del lunes. Estas condiciones meteorológicas se traducen en desplazamientos inviables tanto por aire como por tierra, lo que llevó a que las autoridades aeroportuarias recomienden a los pasajeros consultar el estado de sus vuelos antes de acudir a los aeropuertos.
Según el reporte de Bloomberg, la paralización de operaciones aéreas creó una cadena de consecuencias para viajeros y aerolíneas, que deben gestionar reprogramaciones y cambios de itinerarios en un contexto de incertidumbre. La reacción coordinada entre compañías y autoridades busca reducir riesgos vinculados a la operación de vuelos bajo condiciones adversas, donde la visibilidad y la seguridad de las pistas se ven comprometidas por la intensidad de la nevada.
Las aerolíneas, incluyendo Delta Air Lines, articulan procedimientos de emergencia para asistir a los pasajeros afectados. Mientras tanto, se mantiene el monitoreo constante de la evolución meteorológica por parte del Servicio Meteorológico Nacional, que alertó sobre posibles agravios a la movilidad en áreas urbanas y suburbanas de la costa este. El medio Bloomberg consignó que la situación no solo afecta la conectividad aérea, sino también la logística de aeropuertos, servicios de emergencia y transporte terrestre vinculado al tráfico de pasajeros.
Se prevé que el restablecimiento de los servicios ocurra una vez que disminuya la intensidad de la tormenta y se garantice la seguridad operacional en los aeropuertos más afectados. Las autoridades han enfatizado la importancia de mantener informados a los usuarios y de seguir las indicaciones oficiales disponibles en los portales de las aerolíneas y terminales aéreas.