El Centro de Relaciones Públicas del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) señaló que en los últimos tres meses se han detectado amenazas recurrentes a la vida de militares rusos por el uso de la plataforma Telegram en la zona de operaciones militares. Según reportó la agencia de noticias rusa Tass, el FSB aseguró haber recopilado numerosos reportes considerados fiables que documentan estos peligros, los cuales atribuyó directamente al uso de servicios de mensajería instantánea por parte de personal de las Fuerzas Armadas en el contexto del conflicto militar.
Según publicó Tass, el FSB afirmó contar con “información fiable” que indicaría que tanto las Fuerzas Armadas como los servicios de inteligencia de Ucrania emplean Telegram para acceder de manera rápida a datos sensibles. La entidad explicó que estos datos, una vez obtenidos, serían utilizados con fines militares en el terreno, lo que representa una amenaza tangible para la seguridad de las tropas rusas desplegadas en la zona de operaciones especiales.
El comunicado difundido por el FSB advierte que el funcionamiento y la dinámica de Telegram han permitido a las fuerzas ucranianas recopilar información de manera eficiente, lo cual, según la entidad rusa, incrementa la vulnerabilidad de los soldados rusos ante acciones militares. El informe resalta la reiteración de episodios en que información compartida en esta plataforma habría facilitado la localización o identificación del personal militar ruso, generando situaciones de peligro en el área de operaciones.
De manera paralela a estas declaraciones, la Duma Estatal —cámara baja del Parlamento ruso— aprobó de forma definitiva un proyecto de ley que autoriza al FSB ordenar la suspensión inmediata de servicios de telecomunicaciones en el país. Según detalló Tass, la normativa concede al FSB amplias facultades para bloquear internet fijo, móvil, servicios telefónicos y otros medios de comunicación, bajo el argumento de proteger la seguridad nacional frente a amenazas identificadas.
El medio informó que la aprobación por parte de la Duma Estatal constituye el paso previo antes de la revisión en la Cámara Alta y la posterior ratificación presidencial por parte de Vladimir Putin. Una vez promulgada, la ley habilitará al FSB a solicitar directamente a los operadores de comunicaciones que suspendan los servicios por motivos de seguridad, eximiendo a estas empresas de consecuencias legales derivadas de los apagones ordenados.
Según reportó Tass, este endurecimiento en las políticas de control de las telecomunicaciones viene acompañado de esfuerzos recientes de las autoridades rusas por restringir el alcance y el funcionamiento de servicios como WhatsApp, Telegram y otras plataformas sociales. Las nuevas enmiendas legislativas forman parte de una estrategia que, en palabras del gobierno ruso, busca reforzar la protección de los ciudadanos y del Estado ante escenarios de riesgo en el entorno digital y de información.
Tass subraya que el trasfondo de estas medidas responde a la preocupación manifestada por el FSB en torno a la posibilidad de que plataformas extranjeras sean aprovechadas por fuerzas hostiles como herramientas de recopilación de inteligencia en una situación de conflicto activo, poniendo de manifiesto los dilemas de seguridad nacional vinculados a la difusión incontrolada de datos en redes digitales.