Un familiar directo del joven fallecido en Mujmas forma parte del equipo de prensa de la sede de Naciones Unidas en Nueva York, según reveló el portavoz de la Secretaría General del organismo, y la víctima ha sido identificada como Nasrallah abu Siyam. La muerte del joven de 19 años, estadounidense y palestino, ocurrió durante la incursión de un grupo de colonos que intentó robar ganado en la localidad palestina, situada al noreste de Jerusalén, lo que desencadenó enfrentamientos fatales con residentes locales. Según reportó Europa Press, el Gobierno de Estados Unidos indicó que “sigue de cerca” la situación en Cisjordania e informó que presta apoyo consular a la familia, en medio de un aumento del número de ataques y de la tensión en la región.
El Departamento de Estado estadounidense confirmó estar al tanto de la muerte del ciudadano con doble nacionalidad y aseguró que las autoridades están preparadas para brindar la asistencia que requiera la familia en estos momentos. Un portavoz institucional citado por Europa Press expresó: “Estamos siguiendo de cerca la situación y preparados para dar asistencia consular.” Además, subrayó que para la administración “no hay prioridad mayor que la seguridad de los estadounidenses.” El portavoz enfatizó que, por respeto a la privacidad de los familiares, no se harán comentarios adicionales sobre el caso.
El incidente tuvo lugar el miércoles, cuando, según recoge el diario The Times of Israel, Nasrallah abu Siyam recibió disparos y sufrió agresiones físicas por parte de colonos que ingresaron a Mujmas intentando apropiarse de cabezas de ganado. El ejército israelí notificó que intervino después de que se reportaran “disturbios y enfrentamientos violentos que incluyeron el lanzamiento de piedras,” desplegando dos fuerzas: una para controlar a los presentes y otra que actuó con métodos antidisturbios para disipar la confrontación. Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que, mientras desarrollaban el operativo, recibieron informes de disparos efectuados por “sospechosos”, resultando varios palestinos heridos —entre ellos abu Siyam, que murió poco después a causa de sus heridas.
Las autoridades militares señalaron que no existen registros de disparos realizados por sus tropas durante el hecho e indicaron que el caso permanece bajo investigación. A la fecha, no se registraron detenciones relacionadas ni se confirmó si el tirador entre los colonos pertenece a las unidades de defensa territorial conocidas como Hagmar, de acuerdo con información de la emisora pública israelí Kan.
Según datos citados por Europa Press, desde el 7 de octubre de 2023 —momento en que estalló la actual escalada tras los ataques a Israel y la ofensiva posterior sobre Gaza— los ataques de colonos en Cisjordania han provocado la muerte de 37 palestinos, entre los que se contabilizan seis personas con doble nacionalidad estadounidense-palestina.
El secretario general de la ONU, António Guterres, mediante su portavoz Stéphane Dujarric, expresó sus condolencias a los familiares de la víctima y condenó el asesinato. Durante una comparecencia pública, Dujarric manifestó que, “en el mismo ataque, colonos abrieron fuego e hirieron a otros tres palestinos.” Remarcó el vínculo entre la víctima y el periodista Abdehamid Siyam, miembro destacado del equipo de prensa en la ONU y primo de Nasrallah abu Siyam, a quien trasladaron “nuestras condolencias a él y a toda su familia”.
En declaraciones difundidas por la BBC y recogidas por Europa Press, Abdehamid Siyam calificó el hecho como una “gran pérdida”, denunciando la falta de rendición de cuentas tras el asesinato y describiendo la situación como de “total impunidad”. Las Naciones Unidas demandaron una “investigación rápida, exhaustiva y transparente en torno a las circunstancias que rodean este incidente y que los responsables rindan cuentas”. Además, la ONU instó al Gobierno israelí a tomar “medidas concretas” para detener y evitar actos de violencia de colonos contra la población palestina, en consonancia con las obligaciones internacionales que recaen sobre Israel en calidad de potencia ocupante.
El portavoz de la ONU añadió que, entre el 3 y el 16 de febrero, las fuerzas israelíes mataron a tres palestinos —llevando el total de víctimas palestinas mortales en 2026 a nueve, de ellas dos menores—, al tiempo que las fuerzas de seguridad palestinas mataron a un menor durante una operación en Tamun. En ese mismo lapso se documentaron al menos 86 ataques de colonos israelíes, que provocaron heridas a más de 60 palestinos y ocasionaron el desplazamiento de 146 personas. El cálculo oficial indica que tales ataques han impactado sobre los habitantes de 60 comunidades palestinas.
El repunte de violencia quedó reflejado en un balance de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), divulgada por Europa Press. Esta entidad reportó que solo durante 2025 han muerto 240 palestinos —entre ellos 55 menores— por actuaciones de las fuerzas israelíes o colonos. El desglose señala que 225 muertes se atribuyen a operaciones de ejército y policía, nueve en ataques de colonos y seis en hechos con autoría aún sin determinar. El informe detalla que en Cisjordania, palestinos mataron a 17 israelíes, incluido un niño y seis uniformados, mientras que en Israel murieron tres civiles a raíz de ataques perpetrados por palestinos procedentes de Cisjordania, junto a un fallecido en un enfrentamiento armado en Jerusalén Oeste.
La OCHA consignó que el incremento reciente de desplazamientos forzados se concentra de manera significativa en el valle del Jordán, donde más del 90% de los palestinos que han abandonado sus hogares en lo que va de 2026 se ubican en esa zona. El organismo calcula que, entre enero de 2023 y el 16 de febrero de 2026, alrededor de 880 familias han debido desplazarse por violencia y restricciones, lo que ha afectado a más de 4.700 personas en Cisjordania.
Durante la primera quincena de febrero, la propia OCHA relevó que los 86 ataques por parte de colonos se concentraron mayoritariamente en las gobernaciones de Nablús —con 23 casos localizados principalmente en Qusra y Talfit—, Ramala con 19 incidentes, sobre todo en Al Mugayir y Birzeit, y Hebrón, donde se identificaron ataques en Halhul y Susiya.
En el mismo periodo, las autoridades israelíes demolieron 180 estructuras pertenecientes a palestinos, por carecer de los permisos de construcción emitidos por Israel, que según el informe son “casi imposibles de obtener para los palestinos.” Entre las edificaciones demolidas se encuentran 29 viviendas —25 de ellas habitadas en el momento del operativo—, 55 estructuras agrícolas y 24 dedicadas al almacenamiento de agua, higiene y otras funciones. Las demoliciones se distribuyeron entre el Área C de Cisjordania, Jerusalén Este y el Área B.
Por su parte, las fuerzas armadas israelíes desarrollaron cerca de 50 operativos en las zonas norteñas de Cisjordania —Nablús, Yenín, Qalqilia, Tulkarem y Salfit—, lo que derivó en “detenciones en masa, evacuaciones temporales de vivienda y restricciones de movimiento”, según las cifras divulgadas por la OCHA y recogidas por Europa Press, con un registro de aproximadamente 85 detenciones durante ese tiempo.
El nuevo episodio de violencia que costó la vida a Nasrallah abu Siyam se inscribe en este contexto de tensiones y recurrencia de ataques en Cisjordania, que han sido condenados y monitoreados tanto por autoridades internacionales como por los mismos gobiernos involucrados, de acuerdo con los reportes y declaraciones recogidos en los últimos días por Europa Press y medios internacionales.