Durante su encuentro en Moscú, Michael Randrianirina expresó el interés de Madagascar por establecer una colaboración más estrecha con Rusia en sectores como infraestructura, salud, servicios sociales, educación, energía y defensa. De acuerdo con la nota oficial publicada por la Presidencia de transición de Madagascar y recogida por diversos medios, el mandatario agradeció a Vladimir Putin el recibimiento y señaló la disposición de su país para iniciar una nueva etapa en las relaciones bilaterales, buscando que el modelo de cooperación sirva de referencia para otros estados africanos.
Según informó el medio ruso y el propio Kremlin, la reunión se llevó a cabo en el contexto de un proceso de acercamiento entre ambos países, resultado directo del golpe militar en Madagascar en octubre del año anterior, el cual llevó a Randrianirina al poder tras la destitución de Andry Rajoelina. Durante la sesión pública, Putin enfatizó la importancia de Madagascar para la estrategia rusa en África, calificando a Antananarivo como uno de los socios más relevantes en el continente. El líder ruso subrayó que el gobierno de transición está implementando iniciativas para mejorar la situación interna y manifestó el interés de Moscú por fortalecer la cooperación en sectores prioritarios.
Putin mencionó varias áreas potenciales de colaboración, como la agricultura, la exploración geológica, la energía y la medicina. Según detalló el Kremlin, la educación ocupó un lugar destacado en esta lista, y Putin indicó que jóvenes malgaches cursan estudios superiores en Rusia y que muchos han completado su formación allí. La colaboración se extenderá, según los mandatarios, al ámbito humanitario y a la cooperación en organismos internacionales, incluidos espacios clave como Naciones Unidas.
Tal como recogió la nota difundida por la Presidencia de transición de Madagascar, la ayuda de Moscú se ha materializado especialmente en la respuesta a la emergencia provocada por el ciclón 'Gezani'. Según publicó el Kremlin, Rusia está incrementando sus esfuerzos para apoyar a la población malgache afectada, que supera las 424.000 personas, con 16.000 desplazados, más de 800 heridos y más de medio centenar de víctimas mortales.
La visita de Randrianirina al Kremlin marca un paso más en la intensificación de la relación bilateral tras su acceso al poder. Según reportó la propia Presidencia, en los meses previos a este encuentro Randrianirina ya había concedido una entrevista al medio ruso Russia Today. Además, en diciembre recibió una delegación rusa de gran tamaño, que incluyó la entrega de equipamiento militar destinado a la guardia presidencial. En enero de 2026, un contingente de 140 instructores rusos arribó a Madagascar para la formación de miembros de las fuerzas armadas, con el objetivo de ampliar las capacidades militares del país insular.
Según detalló el medio consultado, el creciente involucramiento de Rusia en Madagascar se inscribe en una estrategia más amplia que abarca otras naciones africanas. En los últimos años, Moscú ha intensificado su presencia en África reclutando soldados para operar en la guerra de Ucrania, en ocasiones recurriendo a prácticas engañosas, así como ampliando su apoyo a diversos gobiernos, especialmente en la franja central del continente.
El encuentro entre los presidentes de Madagascar y Rusia refleja la voluntad de ambas partes de consolidar una colaboración multidimensional que, según la declaración oficial, pretende abarcar sectores vitales para el desarrollo social y económico de Madagascar y reforzar la posición geopolítica de Rusia en la región. El Kremlin reiteró su compromiso de mantener la cooperación gubernamental y técnica en los ámbitos acordados y de profundizar la interlocución en plataformas multilaterales de alcance global.