El mandatario estadounidense destacó públicamente el papel de Steve Witkoff, su enviado especial para Oriente Medio, y Jared Kushner, su yerno y asesor, señalando que ambos mantienen conversaciones consideradas positivas con representantes iraníes en busca de evitar una confrontación. En ese entorno de negociaciones, Donald Trump advirtió que podría tomar una decisión sobre posibles acciones militares contra Irán en un plazo de diez días, si no se logra un acuerdo respecto al programa nuclear de Teherán.
Según informó la agencia EFE, durante la inauguración de la primera sesión de su Junta de Paz, Donald Trump recalcó la urgencia de firmar un pacto “significativo” con Irán, subrayando que la ausencia de dicho entendimiento podría derivar en “cosas malas”. El presidente de Estados Unidos expresó que existen dos posibles escenarios: “Quizás tengamos que ir un paso más allá, o quizás no. Quizás lleguemos a un acuerdo. Lo sabrán probablemente en los próximos diez días”, mencionó ante los asistentes.
El despliegue militar estadounidense en Oriente Medio se ha incrementado, con maniobras navales y aéreas confirmadas por diversos medios. Según reportaron CNN y The New York Times, las fuerzas armadas de Estados Unidos mantenían la preparación logisticomilitar para lanzar un ataque sobre Irán en ese mismo fin de semana, aunque Trump no había tomado una resolución final sobre la autorización de tales movimientos. EFE detalló que este ambiente de tensión internacional ha potenciado la presión sobre ambos gobiernos para llegar a una solución diplomática.
Durante su intervención, Trump manifestó que “ahora es el momento de que Irán se una a nosotros en un camino que complete lo que estamos haciendo”, agregando que si Teherán decide participar, podría abrirse una nueva etapa en las relaciones bilaterales. Sin embargo, también adelantó que si Irán opta por no unirse, el resultado sería “un camino muy diferente”.
El jefe de Estado estadounidense enfatizó la importancia de evitar amenazas continuas que pongan en peligro la estabilidad de la región. EFE puntualizó que Trump reiteró la necesidad de frenar la escalada de tensiones, apostando por la vía diplomática, aunque dejó claro que sigue evaluando todas las posibles alternativas, incluida la militar.
El presidente mencionó de manera explícita las acciones de Steve Witkoff y Jared Kushner para avanzar en las conversaciones y destacó la existencia de una “buena relación” en el diálogo actual con las autoridades iraníes. Esta vía de negociación fue subrayada como un intento por conseguir que Irán se comprometa y así evitar un conflicto armado.
Mientras las gestiones diplomáticas avanzan, la posibilidad de una intervención militar genera debate político interno en Estados Unidos. Dos legisladores del Partido Demócrata han anunciado su intención de exigir que cualquier medida de esta naturaleza requiera la aprobación previa del Congreso. Según consignó el medio EFE, la solicitud se sustenta en la premisa de que una decisión de tal magnitud debe pasar por el proceso legislativo y no ser exclusiva del Poder Ejecutivo.
El incremento del despliegue de fuerzas estadounidenses en Oriente Medio coincide con los esfuerzos de mediación diplomática. EFE describe ese marco de acciones paralelas, donde la administración Trump explora simultáneamente la presión militar y la negociación política, con la vista puesta en frenar el avance del programa nuclear de Irán.
Medios estadounidenses citados por EFE señalaron que la administración Trump mantiene conversaciones con representantes iraníes, buscando alcanzar un consenso antes de considerar cualquier acción de fuerza. La estrategia incluye tanto la exhibición de fuerza militar como la promoción de un acuerdo diplomático, marcando un punto determinante en la crisis bilateral.
Trump reiteró en diversos momentos la idea de que el desenlace de este conflicto podría definirse en cuestión de días, mientras las fuerzas armadas estadounidenses aguardan instrucciones y los canales diplomáticos continúan activos. Según la información disponible, el Gobierno de Estados Unidos estructura sus próximos pasos en función del resultado de las negociaciones con Irán, en un momento en que las tensiones internacionales y la expectativa por alguna resolución se mantienen elevadas.