José María Balcazar y Maricarmen Alva se miden por la Presidencia de Perú en una segunda votación en el Congreso

Tras la destitución de José Jerí, el Parlamento llevará a cabo una nueva ronda de sufragios entre los aspirantes respaldados respectivamente por Perú Libre y Acción Popular, en medio de tensiones políticas y a pocas semanas de comicios generales

La salida de José Jerí de la presidencia interina del Congreso de Perú, provocada por una votación en la que 75 de los diputados apoyaron su destitución, ha desencadenado una reconfiguración política en el hemiciclo. Tras este cambio, el Parlamento se prepara para una ronda decisiva de sufragios entre José María Balcázar y Maricarmen Alva, en un contexto marcado por la proximidad de las elecciones generales, fijadas para el 12 de abril. Según detalló el medio La República, ninguno de los cuatro aspirantes a la Presidencia del Congreso alcanzó la mayoría necesaria de 59 votos en la primera votación realizada después de la moción de censura.

De acuerdo con la información publicada por La República, la sesión dejó a José María Balcázar, respaldado por Perú Libre, como el postulante con mayor respaldo, obteniendo 46 votos. Maricarmen Alva, aliada de la bancada de Acción Popular y calificada como favorita en los días previos por diferentes sectores parlamentarios, logró 43 apoyos. El presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, comunicó que los otros dos candidatos, Héctor Acuña y Edgar Reymundo, quedaron relegados con trece y siete votos respectivamente, alejándose de la disputa central.

La dinámica de esta elección interna refleja un escenario de alta fragmentación y tensiones, según consignó el periódico, ya que solo se registró la emisión de 117 papeletas de las 130 posibles, con un voto en blanco y siete sufragios nulos. Esta dispersión de apoyos ha hecho necesaria una segunda ronda entre los dos candidatos con mayor número de votos, en la que se definirá quién encabezará la presidencia congresal de Perú en el corto plazo.

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El contexto que rodea este proceso electoral interno está marcado por las repercusiones de la reciente destitución de José Jerí. El expresidente interino del Congreso enfrentaba al momento de su salida hasta siete mociones de censura, impulsadas tras la apertura de investigaciones judiciales por presunto tráfico de influencias. La Justicia peruana investiga la adjudicación de cargos a personas cercanas al exmandatario y múltiples reuniones con empresarios, particularmente con representantes de firmas chinas, que no habían sido reveladas oficialmente al Congreso.

Tal como reportó La República, la caída de Jerí se consumó en una votación donde la mayoría de los legisladores avalaron la censura, mientras que 24 expresaron su respaldo para que continuara en el cargo y tres se abstuvieron. Su salida, a tan solo unas semanas de los comicios generales, ha acentuado las disputas internas entre las principales bancadas parlamentarias, que buscan capitalizar el nuevo proceso para aumentar su influencia.

El proceso de sucesión, documentado en la cobertura del diario La República, ha mostrado la pugna entre dos sectores con agendas políticas contrastantes. Por un lado, José María Balcázar cuenta con el apoyo del grupo parlamentario de izquierda Perú Libre. Por otro, Maricarmen Alva representa a Acción Popular, bancada ubicada en el centro-derecha del espectro político. Los resultados de la primera votación relegaron de la contienda a Héctor Acuña, vinculado con Honor y Democracia, un bloque de derecha, y a Edgar Reymundo, representante del Bloque Democrático Popular de centroizquierda, quienes obtuvieron un respaldo menor frente a los aspirantes principales.

El ambiente parlamentario evidencia una situación de inestabilidad y rivalidad, con miras a una definición que, según publicó La República, determinará no solo la conducción del Congreso durante un periodo transitorio, sino también las alianzas y coaliciones clave de cara a las elecciones generales. La necesidad de alcanzar la mayoría absoluta de 59 votos ha dejado expuesta la dificultad de los bloques para formar consensos amplios en medio de las disputas políticas y las acusaciones judiciales que han impactado en la estructura institucional del país.

De acuerdo con la información del medio, la segunda vuelta de votación se convierte así en una instancia central para definir el equilibrio de fuerzas en el legislativo, en un contexto en que los partidos buscan afianzar posiciones antes del inicio de la campaña electoral nacional. Este proceso ocurre bajo la mirada de la opinión pública, en una coyuntura marcada por la creciente atención a los procesos judiciales y al comportamiento de las bancadas mayoritarias y sus estrategias frente a los desafíos políticos inmediatos.

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