La posibilidad de que Irán permita inspecciones internacionales para verificar su programa nuclear fue uno de los puntos centrales debatidos durante la más reciente fase de conversaciones indirectas entre delegaciones iraníes y estadounidenses en Ginebra. Según informó la agencia Tasnim y replicó posteriormente Europa Press, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, expresó que el país persa está dispuesto a allanar el camino a cualquier verificación solicitada por la comunidad internacional, pero mantuvo que su gobierno no tiene intención de desarrollar armas nucleares.
De acuerdo con Europa Press, Pezeshkian subrayó en declaraciones a la mencionada agencia que el fundamento doctrinal para esta decisión se basa en una fatua emitida por el líder supremo iraní, la cual prohíbe la fabricación de armamento nuclear. A raíz de esta directiva, el mandatario afirmó: “No buscamos armas nucleares de ninguna manera, y estamos listos para cualquier verificación que quieran”. El presidente iraní también insistió en que la postura de su gobierno es transparente y cuestionó la persistencia de las sospechas internacionales al reiterar: “¿En qué idioma tenemos que decir que no buscamos armas nucleares?”.
El desarrollo del programa nuclear iraní ha suscitado controversias globales en las últimas décadas, especialmente por las dudas que existen respecto a sus posibles fines militares. Sin embargo, el propio Pezeshkian aclaró en la entrevista recogida por Tasnim que su gobierno no contempla renunciar a la investigación y producción de tecnología nuclear destinada a fines científicos, industriales, agrícolas y médicos. Este punto, según registró Europa Press, representa una línea roja para la delegación iraní, que insistió en el derecho de Teherán a mantener sus capacidades en esos campos sin verse obligada a suspender sus avances.
Durante las negociaciones realizadas en Ginebra, los equipos diplomáticos no mantuvieron encuentros cara a cara, sino que trabajaron mediante intercambios indirectos. El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, calificó este segundo ciclo de diálogo de “discusiones bastante serias en comparación con la ronda anterior”, de acuerdo con lo que reportó Europa Press. Araqchi aportó también que ambas partes llegaron a un “acuerdo general sobre una serie de principios rectores” para guiar posibles futuros consensos sobre la política nuclear iraní.
El funcionario compartió su percepción sobre la dinámica del proceso de diálogo, recalcando que, tras las nuevas conversaciones, “ahora tenemos un camino claro a seguir, lo que considero positivo”. Las declaraciones del ministro pusieron de relieve que el avance de las discusiones permite vislumbrar un marco inicial de entendimiento, aunque el contenido de esos principios y la forma concreta de las verificaciones propuestas no se detallaron en los primeros informes.
La participación de actores internacionales en la supervisión del programa nuclear de Irán ha sido un eje en las conversaciones entre la República Islámica y otras potencias desde la firma del acuerdo de 2015, conocido formalmente como Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), que fijó límites y controles para el desarrollo nuclear en territorio iraní. La reciente ronda en Suiza, según consignó Europa Press, buscó reactivar elementos centrales de ese entendimiento y reducir las tensiones en torno a la cuestión nuclear.
Las declaraciones de Pezeshkian y Araqchi fueron registradas por Tasnim y derivaron en la posterior cobertura por parte de diversos medios. En ese contexto, el compromiso de Irán hacia la cooperación con inspecciones internacionales se plantea como un gesto hacia la transparencia, mientras que la negativa a abandonar el rubro nuclear con fines pacíficos indica que el país pretende mantener autonomía tecnológica en sectores estratégicos.
El diálogo celebrado en Ginebra no solo abordó cuestiones de verificación, sino que buscó establecer puntos de acuerdo sobre los usos legítimos del programa nuclear, en particular los vinculados a la agricultura, la salud pública y la industria, según recogió Europa Press. Las delegaciones negociadoras mantuvieron, de acuerdo con el reporte, la atención puesta en garantizar mecanismos que disipen las dudas sobre posibles desvíos del uso pacífico hacia el desarrollo de armas.
De este modo, el escenario posterior a las conversaciones en Suiza queda abierto a la implementación de medidas concretas y a la expectativa respecto a la evolución de nuevas rondas, en función del cumplimiento iraní de sus compromisos de transparencia y del avance en la definición de controles verificados internacionalmente que fortalezcan la confianza entre las partes.