5 denunciados por drogas tras una 'rave' en Conesa (Tarragona) que ha congregado a 3.000 personas

Agentes catalanes desplegaron un amplio dispositivo de control en la localidad tras un evento multitudinario no autorizado, interviniendo a conductores por consumo de estupefacientes y aplicando medidas para evitar la entrada de más participantes durante el fin de semana

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El operativo desplegado en Conesa, Tarragona, tras la celebración de una fiesta ilegal, culminó la noche del lunes con la retirada paulatina de los últimos asistentes y el levantamiento de los puntos de control implementados para limitar el acceso al recinto, según anunciaron los Mossos d’Esquadra en un comunicado recogido por varios medios. Según la policía catalana, la 'rave', que no contaba con autorización, reunió a cerca de 3.000 personas y alrededor de 500 vehículos durante el fin de semana.

De acuerdo con la información publicada por los Mossos d’Esquadra, el dispositivo policial tuvo como prioridad controlar la presencia de drogas y velar por la seguridad vial en los alrededores del evento. Durante la intervención, agentes procedieron a denunciar a dos personas por tenencia de estupefacientes, y a tres conductores por ponerse al volante bajo los efectos de estas sustancias. Paralelamente, el Servei Català de Trànsit también emitió una denuncia relacionada con la fiesta, aunque no se han dado a conocer más detalles sobre el motivo concreto de la infracción.

Según consignó el mismo comunicado policial, la estrategia diseñada para el operativo incluyó la instalación de varios puntos de control que permanecieron activos hasta el lunes por la tarde, momento en el que se constató que la mayoría de los asistentes ya había desalojado la zona. Además del patrullaje constante para garantizar la seguridad y prevenir incidentes, se contó con la intervención de diferentes unidades especializadas de los Mossos d’Esquadra, como la Unidad de Seguridad Ciudadana (USC), el Àrea Regional de Trànsit (ART), la Policía Administrativa y de Medio Ambiente, así como el apoyo logístico y táctico del Àrea Regional de Recursos Operatius (ARRO).

Según reportó el medio, los agentes mantuvieron presencia en la zona hasta las 20:00 horas del lunes, momento en el que se consideró disuelto el evento. Durante la fiesta, pese a la gran afluencia de público, la policía informó que no se registraron incidentes destacados relacionados con el abandono del lugar ni con altercados entre los participantes.

El trabajo coordinado de las distintas divisiones permitió, según publicaron los Mossos d’Esquadra, evitar un aumento en la cifra de asistentes durante el fin de semana, gracias a los dispositivos de control que impedían el paso a nuevos vehículos y personas. De acuerdo con las autoridades, esta intervención resultó clave para mantener el orden público hasta la finalización de la fiesta y garantizar el abandono escalonado de los participantes.

Las actuaciones de control e identificación también incluyeron labores preventivas en materia ambiental y de tráfico, en colaboración con el Servei Català de Trànsit, para reducir los riesgos asociados a la conducción bajo los efectos de sustancias y el impacto que este tipo de reuniones puede generar en el entorno. Los Mossos d’Esquadra subrayaron que la celebración de eventos multitudinarios sin autorización puede acarrear consecuencias administrativas y penales para los organizadores y para quienes participen en comportamientos tipificados como infracción.

Los operativos como el desplegado en Conesa forman parte de las directrices establecidas por el cuerpo de policía autonómica de Cataluña para afrontar y disuadir concentraciones ilícitas que puedan comprometer la seguridad ciudadana y el uso adecuado de espacios públicos y naturales, según señala el comunicado facilitado por los Mossos.