Alemania y Reino Unido acusan a Rusia de asesinar al líder opositor Alexei Navalni con un agente nervioso

Líderes europeos responsabilizan a Moscú tras confirmar científicos la presencia de epibatidina, un veneno letal de origen sudamericano prohibido internacionalmente, hallado en el cuerpo de Navalni según un comunicado conjunto divulgado por ministros de varias naciones occidentales

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El comunicado oficial de los ministros de Asuntos Exteriores de Alemania, Reino Unido, Suecia y Países Bajos destaca que la epibatidina, una potente neurotoxina procedente de una rana dardo originaria de Ecuador y catalogada como arma química según la legislación internacional, fue detectada en los análisis realizados sobre muestras del opositor ruso Alexei Navalni. De acuerdo con estos gobiernos, este compuesto tóxico no se encuentra naturalmente en Rusia, lo que refuerza las sospechas sobre su utilización en la muerte de Navalni.

Según informó Alemania, el hallazgo estuvo respaldado por investigaciones científicas que confirmaron de manera concluyente la presencia de epibatidina en el cuerpo del líder opositor. Estos resultados se plasmaron en un documento conjunto, difundido públicamente este sábado, donde los ministros de Asuntos Exteriores implicados presentaron sus afirmaciones sobre las causas de la muerte. Tal como publicó el comunicado citado por diversos medios, la evidencia científica detrás de este caso dotó a los gobiernos europeos de argumentos para exigir explicaciones formales a Moscú.

Los cuatro países, según consignó el medio, responsabilizaron directamente a las autoridades rusas y consideraron la utilización de este agente nervioso como una muestra de la gravedad del ataque. La epibatidina, empleada en este hecho, es conocida por su acción letal y por su posición como sustancia reglamentada a nivel internacional debido a su peligrosidad. Reportó también el medio que los gobiernos implicados subrayaron la imposibilidad de que dicha toxina hubiese sido obtenida en territorio ruso de manera natural, lo cual incrementa el señalamiento hacia una operación orquestada.

De acuerdo con la información publicada, tanto Alemania como Reino Unido reiteraron su postura acusatoria, afirmando que existen suficientes elementos que justifican la atribución de responsabilidad al gobierno ruso. La conclusión compartida por los cuatro gobiernos europeos enfatiza el carácter deliberado en la administración de una neurotoxina como la epibatidina, lo que constituye no solo una violación legal internacional por el uso de armas químicas, sino también un delito en materia de derechos humanos.

El comunicado divulgado por los ministros añade que la investigación ha estado coordinada entre diversas autoridades de los países europeos, quienes intercambiaron información científica y forense para consolidar una postura conjunta sobre la causa del fallecimiento de Navalni. Según detalló el medio, la actuación de estos gobiernos apunta a elevar la presión política e internacional sobre Moscú, reclamando transparencia y cooperación en la investigación de los hechos.

Respecto a la neurotoxina hallada, la epibatidina proviene de la rana dardo de Ecuador y es calificada como una de las sustancias más letales utilizadas en envenenamientos. De acuerdo con la agencia citada, las características de este compuesto dificultan el acceso y manejo fuera de sus zonas de origen, lo que para las autoridades europeas constituye una evidencia del grado de planificación detrás del crimen.

Reportó el mismo medio que ante estos señalamientos, las cancillerías de los países implicados reclamaron a Rusia una investigación exhaustiva y la rendición de cuentas ante lo que consideran un ataque dirigido contra un opositor político. Añadieron que, a la luz de la información proporcionada por los estudios realizados, se espera una respuesta oficial que esclarezca el papel del Estado ruso en los acontecimientos.

La reacción coordinada de Alemania, Reino Unido, Suecia y Países Bajos implica, según los medios, la preparación de eventuales medidas diplomáticas o sanciones adicionales frente a la postura adoptada por Moscú. La confirmación de la presencia de epibatidina sembró preocupación en la comunidad internacional, dada la rareza y peligrosidad del compuesto y el precedente que establece para el uso de agentes químicos prohibidos contra figuras de la oposición política, concluyó el comunicado.