Jessica Bueno se posiciona con Irene Rosales después del 'Shakirazo' de Kiko Rivera comparándola con Lola García

Tras las polémicas palabras vertidas por Kiko Rivera en redes sociales, fuentes cercanas confirman que Irene Rosales se sintió afectada por la comparación, mientras Jessica Bueno defendió a Rosales y criticó la actitud del dj públicamente

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Leticia Requejo, colaboradora del programa ‘El tiempo justo’, transmitió que Irene Rosales ha manifestado sentirse sorprendida y afectada tras la comparación realizada por Kiko Rivera en un directo de TikTok, según relató tras comunicarse directamente con la influencer. Este episodio surge a raíz del comentario de Rivera, quien, al ser consultado por un seguidor sobre su ruptura, respondió con la frase: “¡No! He cambiado un Twingo por un Ferrari”, invirtiendo así la metáfora popularizada por la canción #Session 53 de Shakira. De acuerdo con lo que recogió el periódico, el DJ apuntó directamente a Irene y a Lola García, su actual pareja, lo que ha generado una nueva ola de tensiones.

Según informó ‘El tiempo justo’, Irene Rosales optó por el silencio ante preguntas de la prensa sobre el comentario, aunque en privado sí habría mostrado a su entorno cercanía su malestar, una reacción que fue calificada por Requejo como sincera y acompañada de una “risa nerviosa” durante la comunicación. La fuente detalló, además, que Rosales prefiere no responder públicamente para evitar aumentar el conflicto con el padre de sus hijas.

A su vez, durante la emisión del espacio de Mediaset conducido por Joaquín Prat, Jessica Bueno adoptó una postura conciliadora pero crítica respecto a las palabras de Kiko Rivera. La modelo explicó que, en su opinión, el músico tiende a expresar comentarios de forma impulsiva sin prever el impacto emocional en las personas involucradas. Bueno declaró: “Si lo ha hecho seguramente será una de esas frases que dice él en las que no piensa, que lo suelta ahí espontáneamente y seguramente no lo hizo calculando el daño que le podría hacer a la otra persona, sino que él lo hizo pensando en alabar a su actual pareja”, frase que recoge el posicionamiento del propio programa y de la cadena.

El medio señaló que, pese a esta defensa inicial, Jessica Bueno tomó distancia de la actitud de Rivera, insistiendo en que “Kiko ha metido la pata” al buscar proteger la imagen de Lola García y, de paso, establecer un contraste desfavorable con su expareja. También remarcó que, a pesar de la polémica, Rivera mantiene aprecio por Rosales y no existiría una animosidad personal, subrayando que “Kiko valora mucho a Irene y no tiene ningún tipo de problema con ella”.

Según lo recabado por ‘El tiempo justo’, la controversia entre Kiko Rivera e Irene Rosales reaviva así viejas tensiones mediáticas. La reacción pública del DJ parece haberse originado por la intervención de sus seguidores en la transmisión, que mencionaron la famosa metáfora automovilística surgida de la música pop, trasladándola a la esfera personal de la expareja. En ese contexto, la actual pareja del productor, Lola García, participó en el directo y le solicitó que saludara “a todos los Twingos”, momento en el que el propio Rivera realizó su respuesta invertida y la polémica tomó forma.

Según el programa, la decisión de Irene Rosales de no pronunciarse públicamente se relaciona con su interés de mantener un ambiente estable para sus hijas y evitar un enfrentamiento que pueda empeorar las relaciones familiares. El trato entre ambos, hasta el momento del incidente, se habría desarrollado con discreción desde que concluyeron su vínculo.

El debate generado en torno a la comparación expuesta por Rivera se instala en la opinión pública a través de programas como el de Mediaset, donde otros colaboradores y comentaristas valoran las posibles intenciones y repercusiones de ese tipo de declaraciones. El medio recogió que la frase de Rivera podría interpretarse como una forma de realzar la figura de su actual pareja, aunque con el coste de reabrir heridas en su anterior relación.

A su vez, la reacción de Jessica Bueno, quien no solo es expareja de Kiko Rivera sino también madre de uno de sus hijos, ha tenido eco en la audiencia. Su acercamiento a la situación busca equilibrar la explicación de la personalidad del DJ con el apoyo público hacia Irene Rosales, a quien consideró perjudicada por el comentario.

En este marco, los espacios televisivos y digitales han seguido paso a paso la evolución del asunto, publicando los matices aportados por las propias protagonistas y analizando las dinámicas familiares y mediáticas de los implicados. Tanto las palabras de Requejo como la defensa parcial de Bueno sirven como marco de interpretación y contextualización de la controversia que, según el relato de los distintos programas y espacios, trasciende el ámbito privado y amplifica los vínculos y tensiones entre las actuales y pasadas parejas del músico.

Las últimas reacciones confirman que los comentarios de Rivera continúan generando repercusiones entre sus allegados, mientras la atención mediática sigue centrada en las respuestas —o la ausencia de ellas— por parte de los principales involucrados, conforme destacó ‘El tiempo justo’.