Elbridge Colby, subsecretario de Defensa de Estados Unidos, ha destacado el compromiso renovado de los países europeos por asumir un papel central en la defensa convencional dentro de la OTAN, subrayando que este replanteamiento marca una vuelta a los principios fundacionales de la Alianza. Según informó Europa Press, Colby atribuyó este cambio al liderazgo tanto del presidente Donald Trump como del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y lo consideró una muestra de que, en 2025, existe una inclinación “genuina y real” de Europa hacia la responsabilidad compartida en seguridad y defensa.
Colby expresó estas ideas antes de la reunión de ministros de Defensa de la OTAN efectuada este jueves en Bruselas, en la que la atención se centró no solo en la revisión del escudo de disuasión y defensa, sino también en la estrategia para reducir la dependencia de Estados Unidos dentro de la Alianza. De acuerdo con Europa Press, el subsecretario celebró que la iniciativa promovida por Rutte posiciona a la organización como una “Alianza seria” enfocada en las funciones originales para las que fue concebida. Insistió en la necesidad de que los socios europeos avancen juntos y con pragmatismo sobre “una base muy sólida”, a fin de fortalecer la asociación y adaptarla a una “OTAN 3.0”.
El tono conciliador y colaborativo mostrado por Colby contrasta con las posiciones recientes de Estados Unidos respecto a la financiación militar y el apoyo a Ucrania. Según reportó Europa Press, en la anterior cumbre de ministros de Defensa de la OTAN, celebrada en octubre de 2025, el entonces secretario de Defensa Pete Hegseth había reprendido a los países europeos por considerar insuficiente su gasto en defensa y su falta de alineación con la estrategia estadounidense para el apoyo militar a Ucrania. En esa ocasión, Hegseth insistió en que un mayor número de aliados incrementara sus donaciones y compras de armamento, particularmente a través del mecanismo conocido como “Lista de Requisitos Prioritarios de Ucrania” (PURL, por sus siglas en inglés), señalando: “Nuestra expectativa hoy es que más países donen aún más, que compren aún más para proporcionar a Ucrania lo necesario para llevar este conflicto a una conclusión pacífica”.
Hegseth remarcó, tras esa reunión, que “la paz se consigue cuando se es fuerte, no cuando se utilizan palabras duras o se señala con el dedo”, defendiendo la noción de que únicamente con capacidades militares robustas y tangibles se genera respeto entre los adversarios, una postura que, según Europa Press, fue interpretada como un intento de subestimar o restar valor a la contribución de otros miembros de la OTAN frente al conflicto en Ucrania.
En el contexto del cónclave celebrado en Bruselas este jueves, los ministros de Defensa se reunieron para analizar no solo el estado del apoyo a Ucrania y la eficacia de las acciones en curso para garantizar la seguridad común, sino también nuevos retos para la Alianza, como la coordinación de actividades en el Ártico. Europa Press detalló que otro de los puntos debatidos fue el despliegue de la misión denominada ‘Centinela del Ártico’. Esta iniciativa surge tras la polémica alrededor de las intenciones estadounidenses respecto a Groenlandia, territorio que pertenece a Dinamarca. A través de ‘Centinela del Ártico’, la OTAN coordinará bajo un mismo mando las actividades de defensa que ya se llevan a cabo entre los aliados en esa región, aunque de entrada no prevé el despliegue adicional de efectivos militares.
Durante el intercambio, Colby subrayó la importancia de que la OTAN sustente su cooperación en la asociación y no en la dependencia unilateral de Estados Unidos, sugiriendo un regreso a los principios originales y a los valores fundacionales de la organización. El medio Europa Press expuso que, para la Administración estadounidense, el liderazgo europeo en materia de defensa convencional no solo revitaliza la Alianza Atlántica, sino que también responde a las demandas de seguridad y preparación militar en un entorno geopolítico cambiante.
La reunión celebrada en la capital belga sirvió para someter a escrutinio los avances de los aliados en su intento de reforzar la seguridad compartida y para profundizar en mecanismos de apoyo coordinado hacia Ucrania. Según Europa Press, los ministros evaluaron cómo articular una respuesta colectiva ante los desafíos que presentan tanto el conflicto armado en Europa del Este como el incremento de tensiones en territorios polares. El encuentro reflejó el propósito común de adaptar la OTAN a las demandas actuales y a fortalecer la cooperación de sus miembros en circunstancias de crecientes amenazas globales.