Algunas figuras cercanas al presidente Volodímir Zelenski han planteado la posibilidad de que, en caso de avanzar hacia un acuerdo de paz con Rusia, cualquier decisión relativa a la integridad territorial de Ucrania deba someterse al Parlamento o incluso a una consulta popular, proceso que podría desarrollarse en paralelo con las elecciones presidenciales. En el contexto de estas declaraciones, ha surgido el debate acerca de la viabilidad de estos comicios y consultas bajo las condiciones actuales de la guerra.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, declaró ante los periodistas en Bruselas que mantiene "plena confianza en el liderazgo ucraniano y en la democracia ucraniana", y recalcó que corresponde exclusivamente a los ciudadanos del país decidir, de acuerdo con su Constitución, si están dispuestos a aceptar algún tipo de pacto territorial con Moscú. Según informó la agencia Europa Press, Rutte fue consultado en la víspera de la próxima reunión de ministros de Defensa de la OTAN sobre su posición respecto a la capacidad de Ucrania de organizar unas eventuales elecciones presidenciales y un referéndum de paz en medio de la invasión rusa.
Rutte enfatizó que cualquier iniciativa para llevar a cabo estos sufragios es una competencia interna de Ucrania y que la comunidad internacional debe respetar los mecanismos establecidos por Kiev para tomar decisiones de esa magnitud. Además, el secretario general destacó que no ha recibido hasta ahora ninguna petición concreta del gobierno ucraniano para facilitar la celebración de estos procesos electorales, pero reiteró su postura de que corresponde a los ucranianos definir qué están dispuestos a aceptar dentro de un eventual acuerdo de cese de hostilidades de largo alcance o de paz.
De acuerdo con Europa Press, este debate en torno a posibles elecciones en Ucrania ha adquirido relevancia tras los reportes divulgados por el diario británico Financial Times, según los cuales el presidente Zelenski barajaría celebrar elecciones presidenciales antes del 15 de mayo, motivado en parte por el interés de Estados Unidos en avanzar cuanto antes en un entendimiento de paz antes de las elecciones de medio mandato en ese país.
En respuesta a estas informaciones, la oficina del presidente Zelenski, en declaraciones a la agencia nacional Ukrinform, manifestó escepticismo y advirtió que la seguridad representa un factor indispensable para la celebración de cualquier votación. "Nadie se opone a las elecciones, pero debe haber seguridad", afirmó la oficina presidencial ucraniana. Añadió que bajo el actual nivel de hostilidades, donde “los rusos matan cada día”, resulta difícil considerar que existan condiciones aptas para organizar unos comicios en las próximas semanas.
Por otro lado, según recordó Europa Press, Kiev ha sostenido de manera reiterada que un eventual pacto de paz tendría que recibir el respaldo del Parlamento nacional o resultar de una consulta a la ciudadanía. En otros momentos, cargos próximos a Zelenski han señalado la opción de vincular una posible consulta sobre un acuerdo de paz con las elecciones presidenciales, aunque sin que se haya confirmado una fecha concreta ni las condiciones en que podrían coincidir ambos procesos.
Así, el respaldo mostrado por Rutte llega en un momento de amplia controversia tanto dentro como fuera de Ucrania sobre la posibilidad de avanzar en los procesos democráticos en un contexto marcado por la continuación de los enfrentamientos armados y la ocupación de parte del territorio ucraniano. El secretario general de la OTAN evitó pronunciarse sobre la conveniencia o no de negociar cesiones territoriales y limitó su mensaje al reconocimiento de la soberanía ucraniana para decidir sobre estos asuntos clave, informó Europa Press.