
La sustitución de ocho puertas de salida del estadio de Vallecas y la instalación de un sistema de renovación de aire en la sala de control antidopaje forman parte de una lista de intervenciones realizadas por la Comunidad de Madrid en los últimos años. Estas acciones surgen en medio de la controversia generada por la suspensión del partido del pasado fin de semana entre el Rayo Vallecano y el Real Oviedo, correspondiente a LaLiga EA Sports, debido al mal estado del césped del recinto deportivo. El asunto ha suscitado un debate sobre las competencias de mantenimiento y las responsabilidades tanto del club como del Ejecutivo regional.
Según informó la Comunidad de Madrid, el mantenimiento del césped del Estadio de Vallecas es responsabilidad exclusiva del Rayo Vallecano, en su calidad de beneficiario de la concesión de uso del recinto. Así lo manifestó el director general de Deportes, Alberto Tomé, durante su comparecencia ante la Comisión de Turismo y Deporte de la Asamblea regional. Tomé explicó que, aunque la Comunidad de Madrid posee la titularidad del estadio, el uso y el mantenimiento del terreno de juego corresponden al club a través de un convenio de cesión de uso. Esta distinción, recalcó, implica que el Ejecutivo regional debe encargarse de la habitabilidad y seguridad estructural del estadio, mientras que corresponde al Rayo Vallecano asegurar que el césped presente condiciones idóneas para el desarrollo de la actividad deportiva.
El director general precisó que las tareas como limpieza y mantenimiento del terreno constituyen una obligación contractual del club. "No deja de ser una responsabilidad del inquilino que no está cuidando el estadio", puntualizó Tomé según consignó la Comunidad de Madrid. Además, aclaró que el Gobierno regional es propietario del "continente" del estadio, pero no del "contenido", enfatizando la diferenciación entre la estructura del recinto y los elementos internos sujetos a uso diario, como el césped.
Por otra parte, diversos sectores políticos han expresado su descontento respecto a las condiciones generales del estadio y la gestión de sus instalaciones. Según reportó el medio, Alicia Torija, diputada de Más Madrid, abordó la reiteración de problemas y deficiencias en el estadio, afirmando que "llueve sobre mojado" en el caso del Rayo Vallecano y acusando al Gobierno autonómico de ser "colaborador necesario" por permitir, a su juicio, el mantenimiento de condiciones "lamentables" que podrían suponer un riesgo para la seguridad de la afición y los futbolistas.
Torija cuestionó también otros aspectos relacionados con la gestión del club, subrayando que el Rayo Vallecano continúa siendo el único club de la liga que no comercializa entradas por medios electrónicos y mantiene una tienda física que describió como inadecuada. Sumó críticas relativas al estado de las categorías inferiores y denunció situaciones de abandono en la ciudad deportiva del club, tildando de peligrosas las instalaciones para los menores que entrenan allí. La diputada solicitó explicaciones sobre las previsiones para el futuro del estadio y si el club adoptará finalmente las medidas necesarias para garantizar condiciones de seguridad y dignidad para los asistentes y deportistas.
En cuanto a las intervenciones proyectadas, el medio detalló que la Comunidad de Madrid tiene prevista, de cara a 2026, una reforma en la zona destinada a la afición visitante, ubicada en la sección sureste del estadio, con acceso por la puerta 19 en la avenida de la Albufera. Entre las mejoras que se pretende implementar está la instalación de una mampara permanente que separe físicamente a las distintas aficiones, así como la habilitación de aseos y un bar exclusivos para visitantes, con el objetivo de cumplir la normativa de LaLiga y estándares de organismos internacionales como la UEFA. Tomé anticipó que el proyecto estará terminado para marzo, fecha tras la cual se abrirá el proceso de licitación para llevar a cabo las obras correspondientes.
A estas acciones se suma la instalación, en próximas semanas, de un nuevo videomarcador LED de grandes dimensiones, que reemplazará al actual y contará con funciones avanzadas, como software para el marcador, estadísticas y gráficos. Este contrato ya ha sido adjudicado, según transmitió la Comunidad de Madrid.
De acuerdo con los detalles aportados por Alberto Tomé, además de estas futuras reformas, en los últimos años se han efectuado intervenciones para atender deficiencias encontradas en la Inspección Técnica de Edificios (ITE) y adaptar el estadio a la correspondiente Orden de Ejecución, con una inversión total de 1,7 millones de euros. Parte de estas obras incluyeron la sustitución de ocho puertas de salida en los accesos numerados del 0 al 14, trabajos valorados en 46.240 euros; la modificación de la salida hacia la calle Payaso Fofó, con un coste de 41.455 euros; la instalación del sistema de renovación de aire en la sala de control antidopaje, con un presupuesto de 7.869 euros; y el acondicionamiento y pintado de la fachada baja de la calle Payaso Fofó, por un importe de 27.079 euros.
Según insistió el director general de Deportes, todas estas obras evidencian el compromiso del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso con el mantenimiento y la mejora del estadio, así como la voluntad de conservar en su ubicación actual las instalaciones deportivas en Vallecas. El debate en torno a la suspensión del partido se inserta, así, en un contexto de reclamaciones cruzadas sobre las funciones de mantenimiento y el reparto de responsabilidades sobre el uso y la conservación de infraestructura cuya propiedad sigue siendo de la Comunidad de Madrid, pero cuyo uso recae en el club.