Bagdad/Ankara, 11 feb (EFE).- El Ministerio de Exteriores iraquí convocó este miércoles al embajador de Turquía en Bagdad después de unas polémicas declaraciones del jefe de la diplomacia turca, Hakan Fidan, en las que insinúa que el Gobierno iraquí no está actuando contra la presencia del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en su territorio.
El ministerio iraquí informó al embajador turco, Anil Bora Inan, sobre "sus reservas respecto a las declaraciones de los medios de comunicación y reafirma su rechazo a cualquier injerencia en los asuntos internos", recogió el departamento en un comunicado.
Fidan dijo en una entrevista televisiva que Bagdad cuenta con capacidad suficiente para actuar contra el PKK en el norte del país y descartó que esta presunta inacción se deba a falta de medios asegurando que "eso seguro que no es".
Cuando el presentador insistió en las razones de esa pasividad, el ministro turco evitó detallarlas y se limitó a señalar: "Esto no lo puedo decir aquí".
Sus palabras llevaron al Gobierno iraquí a convocar al embajador turco para exigir explicaciones y para expresar su descontento con las declaraciones que circulan en los medios de comunicación, "enfatizando que constituyen una ofensa a las relaciones amistosas entre" ambos países y "una injerencia en los asuntos internos de Irak y una violación de las normas diplomáticas".
"Irak es un Estado con instituciones y un sistema político democrático constitucional, y no puede compararse con otros países con sistemas políticos diferentes", añadió Exteriores iraquí.
El jefe de la diplomacia turca también se refirió expresamente a la región norteña de Sinyar -cuyo control está repartido entre diferentes milicias, agrupaciones cercanas al PKK y el Ejército iraquí- y aseguró que la situación actual "no puede continuar en condiciones normales".
Asimismo, avanzó que ha mantenido "cerca de una veintena de reuniones" con responsables de la agrupación de milicias progubernamental Multitud Popular, a las que Ankara considera clave sobre el terreno, y que les ha propuesto en numerosas ocasiones una operación conjunta que podría completarse "en dos o tres días", pero lamentó que "esa voluntad no existe en este momento".
A esto, el Ministerio iraquí respondió que Sinyar y las otras regiones "son asuntos puramente nacionales, que se abordan según las prioridades y mecanismos nacionales", e insistió en rechazar "cualquier injerencia externa para imponer soluciones o utilizar este caso con fines políticos o militares".
El embajador turco, por su parte, aclaró que las declaraciones de Fidan "se malinterpretaron debido a una traducción incorrecta" y que "se referían a elementos del PKK presentes en Irak y no guardaban relación con los asuntos internos ni con la ciudadanía iraquí", recogió la nota iraquí.
Bora Inan enfatizó el compromiso turco "con el fortalecimiento de las relaciones entre ambos países", y confirmó que "transmitiría la posición y las reservas de Irak a sus líderes, expresando la importancia de mantener las relaciones bilaterales de una manera que sirva a los intereses de ambos pueblos vecinos". EFE