El primer ministro surcoreano habla de "progresos" en los contactos con EEUU por la amenaza arancelaria

Altos funcionarios de Seúl han sostenido encuentros clave en Washington para buscar salidas a la disputa comercial tras el aumento de gravámenes anunciado por Trump, que sorprendió incluso a miembros de la administración estadounidense y generó preocupación internacional

El primer ministro surcoreano, Kim Min Seok, ha afirmado que la mayoría de los funcionarios estadounidenses desconocían el cambio en la política comercial hacia Corea del Sur anunciado por el presidente Donald Trump, lo que ha llevado a la administración asiática a movilizarse de inmediato para dejar claras sus posturas en Washington. Esta declaración fue realizada durante una comparecencia recogida por la agencia Yonhap, en la que Kim subrayó la necesidad de establecer canales de comunicación directos tras el sorpresivo anuncio de Trump de incrementar los aranceles del 15% al 25% a las importaciones surcoreanas.

La inquietud producida por la decisión de Trump se convirtió, según el medio Yonhap, en una prioridad para Seúl, que desde entonces ha desplegado a diversos altos funcionarios en la capital estadounidense. El objetivo de estos encuentros es precisar los alcances de la medida y tratar de restablecer la confianza entre ambos gobiernos, luego de que la decisión del mandatario estadounidense causara impacto incluso dentro de su propia administración, conforme a lo confirmado por el jefe de Gobierno surcoreano.

El conflicto se origina en la demora en la ratificación del acuerdo comercial suscrito por Corea del Sur y Estados Unidos en julio de 2025, lo que motivó la respuesta de Trump mediante el incremento de gravámenes como medida de presión. De acuerdo con declaraciones del primer ministro Kim difundidas por Yonhap, Seúl optó por abrir estratégicamente diferentes vías de diálogo, entre ellas contactos de alto nivel que incluyen comunicación directa con el vicepresidente estadounidense JD Vance, como parte de un plan coordinado y multisectorial para afrontar la nueva situación.

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Kim Min Seok puntualizó que este despliegue diplomático ha permitido entender las verdaderas intenciones de las partes involucradas y favoreció avances en las negociaciones. “Considero que hicimos bien en abrir contactos inmediatos después de que se generara la situación. No es solo tener línea directa, sino una operación con varios canales y contactos, incluyendo línea directa con el vicepresidente JD Vance”, explicó el primer ministro surcoreano, según los reportes de Yonhap. Añadió que esta estrategia multiplica las posibilidades de producir resultados y minimiza el riesgo de malentendidos o interpretaciones erróneas entre Washington y Seúl.

El aumento de los aranceles sorprendió no solo al gobierno surcoreano sino también a gran parte de la administración estadounidense, evidenciando la naturaleza unilateral del proceso de toma de decisiones del presidente Trump, precisó Kim. “Esta cuestión se limitó al método de comunicación único del presidente Trump”, manifestó, aludiendo a la escasa consulta que acompañó la resolución, tal como recoge la agencia Yonhap.

Algunos críticos en Corea del Sur han acusado a la administración de Kim de falta de previsión pese a contar con un acuerdo firmado hace solo unos meses. Dicho convenio contempla inversiones surcoreanas en territorio estadounidense por valor de 150.000 millones de dólares (unos 130.000 millones de euros), así como contratos comerciales referidos a sectores como la construcción naval, la energía nuclear, la extracción de minerales críticos, el gas natural licuado y la aviación, acordes con datos proporcionados por Yonhap.

Por su parte, Trump ha reiterado en sus recientes intervenciones el compromiso de su gobierno de “llegar a alguna solución con Corea del Sur”, dejando abierta la puerta a eventuales entendimientos, según difundió igualmente Yonhap. Mientras tanto, el equipo diplomático de Seúl continúa trabajando en Washington, con la intención de suavizar el conflicto y proteger tanto los intereses económicos como estratégicos adquiridos en el contexto del nuevo acuerdo comercial y las inversiones cruzadas.

El impacto de la medida arancelaria y la reacción de ambos gobiernos representa un desafío mayor en las relaciones bilaterales, influyendo en sectores económicos clave para los dos países. El acuerdo firmado en julio de 2025 aún no entra en vigor formalmente, lo que ha atrasado la aplicación de varios proyectos conjuntos en áreas sensibles, según consta en la cobertura de Yonhap. La incertidumbre generada por el incremento de aranceles supone, según analistas mencionados por los medios surcoreanos, un riesgo para las cadenas de suministro internacionales y para los proyectos de inversión impulsados por el pacto entre Seúl y Washington.

El gobierno de Corea del Sur continúa en búsqueda de soluciones diplomáticas que permitan reconducir la relación, manteniendo abiertos múltiples canales con distintas carpetas temáticas, que van desde la cooperación industrial hasta la seguridad energética y la tecnología avanzada. Las conversaciones en curso en Washington, según los reportes de la agencia Yonhap, constituyen la respuesta más inmediata de Seúl para enfrentar un episodio inesperado y complejo en su relación con Estados Unidos.

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