El debilitamiento internacional del dólar y el aumento en la sensibilidad del mercado de cambios uruguayo llevaron al Banco Central de Uruguay a modificar el calendario previsto y adelantar la reunión clave sobre política monetaria para el 26 de enero. En ese encuentro, la autoridad monetaria decidió reducir los tipos de interés en 100 puntos básicos, hasta el 6,5%, como respuesta a la reciente tendencia descendente de la inflación en el país. Según consignó el medio que reportó la noticia, este ajuste se relaciona directamente con la necesidad de preservar la estabilidad de precios frente a alteraciones del contexto global y regional, que han generado desbalances en la dinámica cambiaria local.
El Banco Central de Uruguay detalló en un comunicado que estas medidas se inscriben dentro del régimen de metas de inflación vigente, cuyo propósito es mantener la inflación dentro del rango de tolerancia y fomentar su convergencia al objetivo del 4,5% anual. La entidad señaló que, ante eventuales situaciones excepcionales de origen doméstico, la reducción de tasas podrá complementarse con instrumentos adicionales orientados a salvaguardar condiciones ordenadas en los mercados y asegurar la permanencia de la inflación dentro de los márgenes establecidos.
En cuanto a los resultados económicos recientes, el organismo anunció que la inflación cerró el año 2025 en 3,65%, una cifra inferior tanto a las expectativas de los agentes del mercado como a las previsiones propias del ente. Esta situación generó espacio para la relajación progresiva de la política monetaria, luego de varios meses de seguimiento y evaluación de los indicadores macroeconómicos. De acuerdo con el reporte, la caída de la inflación refuerza el compromiso del Banco Central de Uruguay con la convergencia gradual hacia la meta anual propuesta, factor que incide en la toma de decisiones para el control de precios y la promoción de la estabilidad financiera.
El comunicado de la autoridad monetaria especificó que la reciente volatilidad en el mercado de divisas se evidenció en episodios puntuales durante las últimas semanas. Se observaron desbalances entre órdenes de compra y venta, menor liquidez y movimientos discretos en determinados tramos cambiarios, circunstancias que incentivaron el monitoreo más estricto de los flujos del mercado. La institución atribuyó parte de estos cambios a factores externos, sobre todo la fluctuación del dólar en América Latina, lo que motivó una revisión anticipada de las herramientas disponibles para la gestión macroeconómica.
Para garantizar la flexibilidad frente a nuevos desarrollos, el directorio del Banco Central de Uruguay comunicó que se convocará a una reunión adicional del Comité de Política Monetaria (Copom) durante el mes de marzo, cuya fecha específica será anunciada próximamente. Esta sesión extraordinaria permitirá ajustar el enfoque expansivo de la política monetaria en función de la evolución del contexto económico interno y externo. Según enfatizó el ente en la información difundida, la intención es contar con la capacidad de respuesta suficiente ante eventuales incrementos en la volatilidad cambiaria o nuevas señales de presión sobre los índices de precios.
De acuerdo a lo detallado por el medio que dio a conocer la noticia, el sistema de metas de inflación vigente en Uruguay establece un objetivo del 4,5% anual y contempla un margen de tolerancia. El reciente comportamiento de los precios, que descendieron hasta ubicarse por debajo de las proyecciones oficiales, fue determinante para el ajuste en los tipos de interés anunciado por la autoridad monetaria. El Banco Central subrayó que la operativa de los instrumentos de política continuará alineada con los objetivos de orden y estabilidad en el mercado cambiario, en coordinación con el monitoreo de tendencias internacionales y regionales que influyen sobre la economía nacional.
El organismo recalcó que la situación monetaria y cambiaria actual responde a dinámicas disruptivas en el ámbito global, lo que obliga a una gestión prudente y adaptable de los instrumentos disponibles. En su mensaje, el Banco Central mencionó que la decisión de recortar los tipos de interés busca favorecer la ordenación de los mercados, especialmente en un entorno donde las condiciones de liquidez y los movimientos en la plaza cambiaria presentaron señales de cierta inestabilidad.
A lo largo del comunicado, la entidad reiteró el compromiso con la transparencia y la reacción oportuna ante los factores que puedan poner en riesgo el proceso de convergencia de la inflación hacia la meta del 4,5% anual. El anuncio subraya la importancia de la coordinación institucional y la evaluación constante del contexto internacional, en el que los movimientos de la moneda estadounidense y la evolución de los precios al consumidor siguen desempeñando un papel central en la toma de decisiones de política económica.