Trump defiende que los groenlandeses y la OTAN estarán "encantados" con su plan para la isla

A pocos días de la cita en Davos con representantes internacionales, el mandatario norteamericano afirma que su propuesta traerá beneficios globales, mientras insiste en que su postura busca acuerdos satisfactorios entre Estados Unidos, aliados atlánticos y la población local

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Durante su comparecencia ante los medios en la Casa Blanca, Donald Trump se refirió a la postura de Noruega hacia la situación de Groenlandia y destacó que el primer ministro de ese país, Jonas Gahr Store, le comunicó que Oslo apoya que la OTAN refuerce la seguridad y la estabilidad en el Ártico de forma responsable. Según detalló el medio, Store aclaró a Trump que el Premio Nobel de la Paz lo otorga un comité independiente y no el gobierno noruego, tras enviarle un mensaje en el que expresaba su rechazo a los intentos estadounidenses de anexar Groenlandia. En respuesta a ese comunicado, Trump respondió al primer ministro noruego, indicando su decisión de priorizar, por encima de galardones como el Nobel, lo que considera correcto para los intereses de Estados Unidos y defendiendo su exigencia de sumar Groenlandia al territorio norteamericano.

De acuerdo con la información publicada por la agencia, el presidente estadounidense aseguró que tanto la Organización del Tratado del Atlántico Norte como los habitantes de Groenlandia estarán “encantados” con su propuesta para la isla, pocos días antes de una cita en Davos, Suiza, con representantes internacionales involucrados en la crisis originada por las pretensiones estadounidenses sobre el territorio que actualmente pertenece a Dinamarca. Trump remarcó su optimismo en torno a lograr un acuerdo satisfactorio entre la OTAN, Estados Unidos y la población local, expresando durante la rueda de prensa: “Creo que llegaremos a un acuerdo que satisfaga tanto a la OTAN como a nosotros”. Además, repitió que espera que “algo muy beneficioso para todos” surja de su iniciativa, aunque se abstuvo de proporcionar detalles concretos sobre el contenido del plan estadounidense para Groenlandia, limitándose a asegurar: “Ya lo verán”.

El mandatario norteamericano extendió su confianza a la población local señalando que, aunque no ha sostenido conversaciones directas con representantes groenlandeses hasta el momento, está seguro de que “estarán encantados” con la propuesta que presentará. Así lo mencionó en respuesta a las preguntas sobre la reacción que anticipa de los habitantes de la isla, según consignó la agencia de noticias.

Respecto a las medidas adoptadas frente a la negativa de varios Estados europeos, incluida Dinamarca, a respaldar sus planes de anexión, Trump justificó la introducción de aranceles adicionales como una herramienta de presión. Informó el medio que el presidente estadounidense ha amenazado con imponer gravámenes del 10% sobre determinados productos a partir del 1 de febrero y del 25% a partir del 1 de junio a ocho países europeos. Estas sanciones arancelarias permanecerían vigentes hasta que Estados Unidos logre controlar Groenlandia a través de lo que definió como una “adquisición”. Ante la posibilidad de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos emita un fallo adverso a la imposición de estos aranceles, Trump planteó que sería necesario recurrir a alternativas, si bien defendió los aranceles como el método “más fuerte, más rápido, más sencillo y menos complicado” disponible para su gobierno.

En relación al reconocimiento internacional y a la controversia por no haber obtenido el Premio Nobel de la Paz, Trump minimizó la importancia del galardón y expresó que “no se me ocurre nadie en la historia que deba recibir el Nobel más que yo”, aunque destacó que recibirlo no aportaría mejoras directas a la vida de las personas. El presidente norteamericano sostuvo que su labor evitó millones de fallecimientos en conflictos armados, asignando así mayor valor a sus logros en política exterior y defensa que al reconocimiento institucional internacional.

Según publicó la agencia, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, dirigieron a Trump un mensaje conjunto manifestando su oposición a las medidas tomadas contra los ocho países europeos que rechazaron el plan estadounidense respecto a Groenlandia. En ese contexto, Store reiteró la postura de su gobierno respecto a la isla, dejando claro que Noruega apoya una OTAN comprometida con la seguridad ártica, pero mantiene el respaldo a la soberanía danesa sobre el territorio groenlandés.

En la citada conferencia, Trump insistió también en que durante su gestión ha hecho más por la OTAN que ningún otro presidente estadounidense, si bien omitió detallar acciones recientes o precisiones sobre nuevas aportaciones de su país a la alianza atlántica. Estableció que las futuras negociaciones en Davos reunirán a “todas las partes” implicadas con el objetivo de resolver la actual crisis y abogar por un resultado favorable tanto para Estados Unidos y sus aliados como para la población de Groenlandia.

El mandatario estadounidense evitó ofrecer detalles adicionales respecto al procedimiento o las condiciones bajo las cuales buscaría adquirir Groenlandia, ni precisó los posibles mecanismos que la administración estadounidense podría emplear en caso de no prosperar la vía de los aranceles. Al ser cuestionado sobre las conversaciones mantenidas directamente con la población o el gobierno local de Groenlandia, Trump reconoció la ausencia de dicho diálogo hasta la fecha, aunque reiteró su previsión de aceptación futura sobre la propuesta norteamericana.

En declaraciones posteriores a la prensa noruega y citadas por la agencia, Jonas Gahr Store reafirmó que el proceso de entrega del Premio Nobel permanece fuera del alcance de cualquier ejecutivo nacional, subrayando la independencia del comité responsable de la distinción. Store recalcó además la importancia de preservar la estabilidad y la seguridad en el Ártico en el marco de una cooperación responsable y basada en consensos internacionales, sin compartir la visión estadounidense respecto a la posible “adquisición” de Groenlandia por parte de otro Estado.

La posición oficial de Finlandia, transmitida en coordinación con el gobierno noruego, también se orientó a respaldar la permanencia de Groenlandia como territorio bajo administración danesa y a manifestar desacuerdo con la imposición de sanciones comerciales como vía de presión política. Los líderes nórdicos pidieron centrar los esfuerzos internacionales en soluciones diplomáticas respaldadas por la comunidad atlántica, según reportó la fuente original.