Presidente cubano llama a la "unidad" política de cara a la marcha del Primero de Mayo

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La Habana, 28 abr (EFE).- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, llamó este lunes a la "unidad" política de cara a la marcha multitudinaria del Primero de Mayo en la isla, una cita de carácter oficialista y festivo donde no hay reivindicaciones laborales.

"Marchemos mostrando la fuerza de la unidad. Por nuestra independencia y nuestros sueños de Justicia", escribió Díaz-Canel en redes sociales.

Muchos órganos políticos y cargos del Ejecutivo han llamado en las últimas horas a participar en la marcha, que este año con el lema "Por Cuba Juntos Creamos" vuelve a la Plaza de la Revolución tras varios años en otros emplazamientos con menor capacidad.

El Gobierno cubano escribió en redes "¡Este Primero de mayo todos a la Plaza!" y el secretario de organización del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), Roberto Morales Ojeda, señaló: "La respuesta del pueblo de Cuba a la guerra económica y mediática del imperio se verá también, de manera contundente, este primero de Mayo. ¡Millones ratificaremos que Por Cuba Juntos Creamos!".

A falta de reivindicaciones o actos alternativos legales, la participación en la marcha oficialista del primero de mayo será, para muchos observadores termómetro de la situación política. La desafección política ha crecido de forma significativa en la isla en los últimos años de la mano de la grave crisis económica y energética en que está sumida la isla.

Los centros de trabajo estatales instan a la participación y fletan transportes para llevar a sus empleados a la Plaza de la Revolución de madrugada.

A diferencia de lo que sucede en muchos países, la convocatoria del primero de mayo en Cuba no se entiende como una manifestación reivindicativa de derechos o mejoras, sino como una celebración nacional cuasi festiva donde son más las referencias a la revolución, sus líderes, y los avances del país que a cuestiones laborales.

No es inusual que en estas fechas periodistas independientes, opositores y activistas pro derechos humanos sean "sitiados", esto es, obligados a permanecer en sus casas, o se les bloqueen las comunicaciones digitales.

Cuba tiene tan solo una organización sindical legal, la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), que no es independiente del poder político. La CTC fue creada desde el oficialismo dos años después del triunfo de la revolución cubana, en 1959, y su actual secretario general, Ulises Guilarte, es también miembro del buró político del PCC, el máximo órgano político del país. EFE