Uganda descarta enviar más soldados a la RD del Congo por el conflicto con la milicia M23

Guardar

Kampala, 5 feb (EFE).- El Ejército de Uganda descartó este miércoles en declaraciones a EFE el envío de más soldados a la vecina República Democrática del Congo (RDC) por el recrudecimiento del conflicto con el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), después de que medios internacionales informaran del despliegue de unos 1.000 efectivos adicionales.

"No tenemos planes de enviar más tropas", dijo a EFE en un escueto mensaje el portavoz de las Fuerzas Armadas ugandesas, Felix Kulayigye, sin dar más detalles.

Desmintió así las informaciones que, citando a fuentes diplomáticas y de las Naciones Unidas, destacaron esta semana el presunto envío a la RDC de más 1.000 soldados adicionales del Ejército ugandés, aliado de las tropas congoleñas en la lucha contra los grupos armados que operan en el noreste de ese país.

Según las citadas fuentes, los efectivos ugandeses se dirigían a la línea de combate entre el M23 y el Ejército congoleño.

El Ejército ugandés está presente en el este de la RDC desde noviembre de 2021, cuando empezó una operación militar conjunta con las Fuerzas Armadas congoleñas para luchar contra el grupo rebelde Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), una milicia de origen ugandés y lazos difusos con el Estado Islámico (EI).

Ante los avances militares del M23 en la RDC, Uganda anunció el pasado 31 de enero operaciones defensivas para impedir la progresión de otros grupos armados en el noreste congoleño.

Tras intensos combates, el M23 ocupó el pasado 27 de enero la estratégica ciudad de Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte con unos dos millones de habitantes y donde tienen su sede ONG internacionales e instituciones de las Naciones Unidas.

Justo una semana después, este lunes, los rebeldes declararon un alto el fuego de manera unilateral por motivos humanitarios, pero ellos mismos rompieron esa medida este miércoles con la reanudación de combates en la localidad de Nyabibwe, a unos 100 kilómetros de la capital de la provincia vecina de Kivu del Sur.

La actividad económica se ha empezado a reactivar progresivamente en Goma, pero los muertos registrados por los combates en esta urbe y sus alrededores no hacen más que subir: aunque la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) cifró en 900 los fallecidos, el Gobierno congoleño afirmó el lunes que ya se han enterrado 2.000 cadáveres en la zona.

Esta no es la primera vez que el M23 ocupa Goma: los rebeldes ya tomaron el control de la ciudad durante diez días en 2012, antes de que la presión internacional forzara su retirada.

La ofensiva del M23 -grupo armado formado principalmente por tutsis que sufrieron el genocidio ruandés de 1994- ha incrementado la tensión entre la RDC y la vecina Ruanda, ya que el Gobierno congoleño acusa a Kigali de apoyar al M23, un extremo que ha confirmado la ONU.

Por su parte, Ruanda y el M23 acusan al Ejército congoleño de cooperar con las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), un grupo fundado en 2000 por cabecillas del genocidio y otros ruandeses exiliados para recuperar el poder político en su país, una colaboración que también ha sido corroborada por la ONU.

La actividad armada del M23 se reanudó en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño en Kivu del Norte y, desde entonces, avanzó por varios frentes hasta alcanzar Goma.

Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco). EFE