
Boeing entregó 13 aviones en noviembre, siendo el primer mes libre tras finalizar la huelga de trabajadores de 53 días en Seattle (EEUU) y suponiendo la peor cifra desde 2020, mientras que en los primeros once meses la cifra desciende a 318, 143 menos que en el mismo periodo anterior.
En cuanto a los pedidos, la compañía cerró acuerdos para 49 aviones comerciales en noviembre, más de la mitad que los 114 de un año antes, y 427 en los primeros once meses, es decir, 658 aeronaves menos.
No obstante, Boeing ha comunicado la vuelta a la producción de su avión 737 MAX tras reanudar plenamente las operaciones de su fábrica de Renton, al sur de Seattle (Estados Unidos), después de cumplirse un mes desde el fin de la huelga de trabajadores en la ciudad, que paralizó su actividad.
Tras acabar el conflicto laboral, la compañía norteamericano se ha dedicado a "poner a punto" piezas y herramientas, además de formar y certificar de nuevo a los trabajadores que se habían retirado durante la huelga, según ha informado 'Bloomberg'.
Sin embargo, no reanudado la producción en sus líneas de montaje de los modelos 777, 777X y 767 en su fábrica de Everett, al norte de Seattle, pero espera que comience en los próximos días.
Además, aunque el 787 Dreamliner no se vio afectado por la huelga, ya que se fabrica en un complejo no sindicado de Carolina del Sur, el modelo se ha visto obstaculizado por la escasez de equipos de cabina y otros componentes.
Todo ello ha provocado aún más el distanciamiento con respecto a su rival Airbus, que entregó un total de 643 aviones entre enero y noviembre, mientras que envió 84 unidades en el undécimo mes.
Últimas Noticias
Bolsa de México gana 0,24 %, contrario a mercados del mundo, y llega a 67.559,78 unidades
Frasle Mobility alcanza ingresos netos récord de R$ 5.500 millones en 2025
La ida de octavos atormenta a la ‘Premier’

5-2 Estocada de campeón

Crónica del Real Madrid - Manchester City: 3-0
El conjunto español se llevó una victoria contundente con tres anotaciones de Fede Valverde en la primera mitad, dejando la serie prácticamente sentenciada ante un rival británico irreconocible que apenas inquietó a Thibaut Courtois
