
El primer ministro de Líbano, Nayib Mikati, ha aplaudido la petición formulada este sábado por el presidente francés, Emmanuel Macron, para suspender el envío internacional de armas a Israel que pudieran ser empleadas en la guerra de Gaza, y exigido a la comunidad internacional que redoble su presión para poner fin a un conflicto que ya ha alcanzado de lleno a la población libanesa. "Una vez más, el presidente francés, Emmanuel Macron, expresa su apoyo a Líbano y apoya al pueblo libanés ante las adversidades que le aquejan", ha hecho saber Mikati en un comunicado publicado este domingo y recogido por la agencia oficial de noticias libanesa, NNA. Además de pedir la suspensión de los envíos de armas, Macron avisó a Israel de que "contra el terrorismo no se lucha sacrificando a una población civil", y lamentó el caso omiso que parece estar haciendo el Gobierno israelí a las recomendaciones de la comunidad internacional "lo que representa un problema para la seguridad actual y futura de los israelíes". La respuesta "claramente hostil" del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu a estas declaraciones representa, para Mikati, "una vergüenza para la humanidad", de acuerdo con el comunicado, un día después de que el mandatario israelí reprochara a Macron su "lamentable" postura y le advirtiera de que el "bochorno" de su propuesta "perdurará más allá de la victoria de Israel". Mikati ha celebrado finalmente "la posición honorable" exhibida por Macron y renovado el apoyo del Ejecutivo libanés al llamamiento conjunto de Francia y Estados Unidos, con el respaldo de la Unión Europea y de los paíes árabes para poner fin a la campaña militar israelí, antes de pedir por último medidas de presión adicionales hacia Israel para cumplir este objetivo.
Últimas Noticias
EEUU tendrá que "reevaluar el valor de la OTAN" ante las restricciones al uso de bases europeas contra Irán
El máximo representante de la diplomacia estadounidense advierte sobre un posible cambio en la relación entre Washington y sus aliados, tras el límite impuesto por varios gobiernos europeos al uso de instalaciones estratégicas para operativos militares en Oriente Próximo
