El Parlamento taiwanés ratifica el polémico paquete de reformas pese al rechazo del Gobierno

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Taipéi, 21 jun (EFE).- El Parlamento de Taiwán, de mayoría opositora, ratificó este viernes la aprobación del polémico paquete de reformas que dota al Legislativo de un mayor poder de control sobre el Gobierno, después de que el Ejecutivo optase por devolver las enmiendas a la Cámara para su reconsideración.

Las reformas volvieron a ser impulsadas con los votos favorables del Kuomintang (KMT) y del Partido Popular de Taiwán (PPT), los dos principales partidos opositores de la isla, cuyos parlamentarios suman 60 de los 113 escaños del Yuan Legislativo (Parlamento).

En esta ocasión, los 51 legisladores del gobernante Partido Democrático Progresista (PDP) no entorpecieron el proceso de votación, al contrario de lo que sucedió durante las jornadas de debate y sanción del paquete legislativo, en las que hubo insultos y agresiones físicas entre los miembros del oficialismo y la oposición.

Asimismo, grupos de ciudadanos volvieron a congregarse en las inmediaciones del Parlamento para mostrar su apoyo o rechazo a las reformas, aunque en un número mucho menor al registrado el pasado 28 de mayo, cuando alrededor de 70.000 personas protestaron frente a la Cámara tras la aprobación de las enmiendas, según cifras de los organizadores.

Impulsadas por el KMT y el PPT, fuerzas favorables a estrechar los lazos entre Taiwán y China, las reformas pretenden incrementar las facultades de supervisión del Legislativo sobre el Ejecutivo, otorgando al Parlamento nuevos poderes de investigación y la capacidad de celebrar audiencias públicas.

“El grupo del Partido Popular de Taiwán utilizará el derecho de investigación del Parlamento para exigir al PDP que dé explicaciones a la ciudadanía sobre los casos de corrupción pasados”, aseguró este viernes el coordinador del grupo parlamentario del PPT, Huang Kuo-chang, antes de la votación.

Con el paquete ratificado hoy, que fue duramente criticado en su momento por no contar con la suficiente deliberación parlamentaria, el presidente también tendrá la obligación de acudir a la Cámara para pronunciar un discurso anual sobre el estado de la nación -algo, hasta ahora, opcional- y responder preguntas de los legisladores.

El presidente taiwanés, William Lai (Lai Ching-te), quien asumió el cargo el pasado 20 de mayo, optó por devolver las reformas a la Cámara para su reconsideración hace diez días, argumentado que confiaba en lograr un “amplio consenso sobre la legitimidad y constitucionalidad” de las propuestas, ya que eran “difíciles de implementar”.

Sin embargo, y tras la ratificación de estas medidas por parte de los legisladores, el mandatario está obligado a firmar su entrada en vigor.

En este sentido, el primer ministro taiwanés, Cho Jung-tai, avanzó este jueves que, en caso de ratificación del paquete legislativo, el Gobierno consideraría “otras opciones”, en referencia a la posibilidad de pedir una interpretación del Tribunal Constitucional sobre la constitucionalidad de estas iniciativas.

Durante la sesión parlamentaria de este jueves, Cho afirmó que las reformas otorgarían al Legislativo unos poderes “sin precedentes”, permitiendo al Parlamento “actuar como si fuera un tribunal”, lo que supondría una violación del principio de separación de poderes.

En respuesta, la legisladora Wang Yu-min, del KMT, argumentó que las enmiendas simplemente buscaban poner fin a la falta de supervisión del Ejecutivo por parte de la Legislativo, un “problema de larga data” en la isla, y recalcó que las audiencias parlamentarias son comunes en “países democráticos” como EE.UU., Francia y Alemania.

Si finalmente entran en vigor, las reformas podrían emplearse como arma arrojadiza contra el presidente y los miembros de su gabinete, en un momento particularmente tenso en las relaciones entre Taiwán y China, que considera a la isla -autogobernada desde 1949- como una “provincia rebelde”.

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