El jefe de la UNRWA dice que desmantelar la agencia "aceleraría el inicio de una hambruna" en Gaza

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El comisionado general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA), Philippe Lazzarini, ha advertido de que un desmantelamiento de la agencia "aceleraría el inicio de una hambruna" y ha denunciado una "campaña de insidias" por parte de las autoridades de Israel contra el organismo. "Desmantelar la UNRWA tendría repercusiones duraderas. A corto plazo, profundizaría la crisis humanitaria en Gaza y aceleraría la hambruna. A largo plazo, pondría en riesgo la transición de un alto el fuego al 'día después' al privar de servicios esenciales a una población traumatizada", ha señalado ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Así, ha explicado que "haría casi imposible la formidable tarea de volver a llevar a la escuela a medio millón de niñas y niños bajo enorme estrés" y ha agregado que "fracasar a la hora de darles una educación condenará a una generación completa a la desesperación, alimentando el odio, el resentimiento y ciclos interminables de violencia". "Una solución política no puede tener éxito en un escenario así", ha subrayado Lazzarini, quien ha sostenido que la UNRWA "es una fuerza estabilizadora" en la región y "la espina dorsal" de las operaciones humanitarias en Gaza. Por ello, ha dicho que "la campaña de insidias" para cerrar la agencia tiene "graves implicaciones para la paz y la seguridad internacional". "El mandato de la UNRWA es apoyado por una mayoría aplastante de los Estados miembro. Sin embargo, la agencia está bajo una enorme presión. Hace frente a una campaña para expulsarla de los territorios palestinos ocupados. En Gaza, el Gobierno de Israel busca poner fin a las actividades de la UNRWA. Las peticiones de la agencia para entregar ayuda al norte son rechazadas en repetidas ocasiones", ha enumerado. En esta línea, ha recordado que el personal de la UNRWA "tiene prohibida la presencia en reuniones de coordinación entre Israel y los actores humanitarios" y ha reiterado sus denuncias sobre ataques israelíes contra instalaciones y personal de la agencia en el marco de la ofensiva contra Gaza, que han dejado 178 empleados muertos. "Más de 160 instalaciones de la UNRWA, en su mayoría usadas como refugios, han sufrido daños o han quedado destruidas, con más de 400 muertos", ha dicho. Además, ha agregado que "las instalaciones evacuadas por la agencia han sido usadas con objetivos militares por parte de las fuerzas israelíes, Hamás y otros grupos palestinos ocupados". "Nuestra sede central ha sido ocupada militarmente y han sido vertidas acusaciones sobre la existencia de túneles bajo nuestras instalaciones. El personal de la UNRWA detenido por las fuerzas de seguridad de Israel ha compartido relatos desgarradores sobre malos tratos y torturas durante su detención", ha destacado, al tiempo que ha pedido una investigación "independiente" sobre estos abusos y ha alertado que "lo contrario sentaría un peligroso precedente y pondría en peligro el trabajo humanitario en todo el mundo". ACUSACIONES "FALSAS Y DESHONESTAS" Lazzarini ha destacado la respuesta de la agencia a las acusaciones de Israel sobre la supuesta participación de doce de sus trabajadores en los ataques ejecutados el 7 de octubre por Hamás y ha recordado que cesó a estas personas y abrió una investigación al respecto. "A pesar de estas acciones rápidas y decisivas, una cantidad significativa de la financiación de los donantes sigue suspendida, lo que tiene graves implicaciones operativas y socava la sostenibilidad financiera de la agencia", ha señalado, antes de incidir en que "los llamamientos para el cierre de la UNRWA no giran en torno al respeto de los principios humanitarios". "Estos llamamientos buscan poner fin al estatus de refugiado de millones de palestinos. Buscan cambiar los parámetros políticos establecidos hace mucho tiempo para la paz en los territorios ocupados, fijados por las resoluciones de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad (de la ONU)", ha criticado. De esta forma, ha subrayado que "las acusaciones sobre que la UNRWA perpetúa de forma deliberada el estatus de refugiado de las personas son falsas y deshonestas". "La agencia existe porque no lo hace una solución política", ha dicho, antes de insistir en que "la comunidad internacional ha intentado desde hace mucho contener, no resolver, el conflicto palestino-israelí". "Hay palabras huecas sobre la solución de dos Estados cada vez que hay una escalada, lo que cuesta vidas y esperanza. La UNRWA fue creada hace 75 años como una agencia temporal. Una medida temporal a la espera de una respuesta política a la cuestión de Palestina", ha señalado. Así, ha resaltado que "si la comunidad internacional se compromete verdaderamente con una solución política, la UNRWA puede recuperar su naturaleza temporal apoyando una transición con plazos, dando educación, sanidad y apoyo social", ha puntualizado. UNA GAZA "IRRECONOCIBLE" Y TENSIONES EN CISJORDANIA Por otra parte, ha explicado que "seis meses de incansables bombardeos e implacable cerco han dejado Gaza irreconocible". "Casas, escuelas y hospitales han sido reducidos a escombros, bajo los que hay un número incontable de cadáveres. Los niños están soportando la mayor carga en esta guerra", ha lamentado. "Más de 17.000 niños están separados de sus familias, enfrentando solos el horror. Los niños son asesinados, resultan heridos y mueren de hambre, privados de cualquier seguridad física o psicológica", ha relatado, antes de incidir en que "una hambruna causada por el hombre está asentándose" en el enclave palestino. "En el norte, bebés y niños pequeños han empezado a morir de desnutrición y deshidratación. Al otro lado de la frontera, espera comida y agua potable, pero se niega el permiso a la UNRWA para entregar esta ayuda y salvar vidas", ha criticado, al tiempo que ha recordado que esto ocurre "a pesar de órdenes consecutivas de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para incrementar el flujo de ayuda a Gaza, que puede lograrse si hay suficiente voluntad política". Lazzarini ha indicado que "la situación en la Cisjordania ocupada también es muy preocupante" debido a los "ataques diarios por parte de colonos israelíes, las incursiones militares y la destrucción de viviendas e infraestructura civil como parte de un sistema bien lubricado de segregación y opresión". "El espacio operativo de la UNRWA está reduciéndose con la imposición de medidas arbitrarias por parte de Israel para restringir la presencia del personal y sus movimientos. Cada vez es más difícil mantener abiertos y accesibles las escuelas y los centros de salud", ha lamentado, antes de afirmar que hay "acciones legislativas y administrativas" por parte de Israel para expulsar a la agencia de su sede en Jerusalén Este. Por todo ello, ha destacado la importancia de "un auténtico proceso político que culmine en una solución que dé paz a palestinos e israelíes", respetando "el derecho y la aspiración de los refugiados palestinos a una solución política justa y duradera a su sufrimiento". "Debemos reconocer que un proceso político por sí mismo no garantizará una paz sostenible. Las heridas profundas en la región no pueden ser curadas sin cultivar la empatía y rechazar una deshumanización generalizada, ya sea en la retórica política o en el mal uso de las nuevas tecnologías en la guerra", ha argumentado. "Debemos negarnos a elegir entre empatizar con palestinos o israelíes o mostrar compasión o por los gazatíes o por los rehenes israelíes y sus familias. Debemos reconocer, y mostrar en nuestras palabras y nuestras acciones, que los palestinos y los israelíes comparten una larga y profunda experiencia de luto y pérdida. Merecen igualmente un futuro pacífico y seguro", ha zanjado.