El papa expresa su "profunda amargura" por los voluntarios de WCK asesinados en Gaza

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Ciudad del Vaticano, 3 abr (EFE).- El papa Francisco expresó hoy su "profunda amargura" por los siete empleados de un convoy humanitario de la ONG World Central Kitchen (WCK) asesinados en Gaza y reiteró sus peticiones para "un inmediato alto el fuego en la Franja", en la audiencia general de los miércoles.

"Desgraciadamente siguen llegando noticias tristes de Oriente Medio. Vuelvo a renovar mi firme petición de un inmediato cese al fuego en la Franja de Gaza", dijo el pontífice ante las decenas de miles de fieles reunidos en la plaza de San Pedro para escucharle.

"Expreso mi profunda amargura por los voluntarios asesinados mientras estaban comprometidos en la distribución de las ayudas" en Gaza y "rezo por ellos y sus familias", añadió el papa, que apareció en buena forma y leyó su catequesis con voz nítida.

La muerte de los siete trabajadores en un ataque del Ejército israelí contra el convoy humanitario de WCK, que según las autoridades militares israelíes, se debió a una "identificación errónea", ha causado una enorme indignación, pues son ya casi 200 los empleados humanitarios fallecidos desde que comenzó la guerra.

Francisco también pidió de nuevo que "se permita a esa población civil extenuada y sufriente el acceso a las ayudas humanitarias (en Gaza) y que sean inmediatamente liberados los rehenes" en manos de Hamás tras su atque a Israel el pasado 7 de octubre.

Además, el papa pidió "que se evite cada irresponsable tentativa de ampliar el conflicto en la región", en lo que parecía una alusión a la posible escalada militar que podría conllevar el ataque israelí al consulado de Irán en Siria, del que el régimen de Teherán ha prometido vengarse.

"Que se actúe para que puedan cesar pronto esta y otras guerras que continúan causando muerte y sufrimiento en tantas partes del mundo. Y trabajemos sin descanso para que caigan las armas y vuelva a reinar la paz", añadió, antes de recordar también a "la martirizada Ucrania".

Francisco ya pidió el pasado Domingo de Resurrección en su mensaje pascual que "se garantice la posibilidad del acceso de ayudas humanitarias a Gaza", "la rápida liberación de los rehenes secuestrados el pasado 7 de octubre", así como "un inmediato alto el fuego en la Franja".

Ciudad del Vaticano, 3 abr (EFE).- El papa Francisco guardó este miércoles en la audiencia general un minuto de silencio por todos los soldados jóvenes muertos "en la locura de la guerra" y recordó especialmente a Oleksandre, un combatiente ucraniano de 23 años asesinado en Donetsk (Ucrania, este).

"No nos olvidemos de Ucrania, tan martirizada y con tantos muertos", señaló Francisco, a la vez que enseñaba un pequeño rosario y una biblia forrada con camuflaje militar con la que el joven ucraniano solía rezar durante el conflicto.

El papa leyó además un salmo que este soldado había subrayado en su ejemplar del Nuevo Testamento: "Del profundo, a ti te grito oh señor. Escucha mi voz", dijo con emoción.

Tras leer este versículo pidió a los asistentes a la audiencia en la Plaza de San Pedro que guardaran un minuto de silencio por éste y todos los jóvenes soldados muertos "en esta locura de la guerra".

"La guerra destruye siempre", expresó el pontífice, que habló por primera vez de este joven soldado en la audiencia del pasado 13 de marzo, cuando reveló que había recibido estas pertenencias que le entregaron la monja argentina sor Lucía Caram y el padre Ángel, de Mensajeros de la Paz.

Francisco también se refirió a la situación en la Franja de Gaza y renovó su llamamiento para "un inmediato alto el fuego", mientras que en la catequesis aseguró que "sin justicia no hay paz" y "se generan conflictos" pues "se consagra la ley del fuerte sobre el débil", lo que "no es justo".

El papa apareció en buena forma, llego saludando a los miles de fieles presentes en la Plaza de San Pedro desde el papamóvil y después pudo caminar hasta su asiento, sin utilizar la silla de ruedas que usa habitualmente debido a sus problemas de rodilla.

Además, leyó la catequesis con una voz nítida después de varias semanas sin hacerlo por una afección respiratoria que le hacía cansarse rápido cuando hablaba y que obligaba a un colaborador suyo a hacerlo en su lugar.