Alemania, entre la presión, las dudas y la revancha contra Suiza, Escocia y Hungría

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Redacción deportes, 2 dic (EFE).- La selección de Alemania aparece en la Eurocopa 2024 con una condición de favorita más por anfitriona y por historia que por su presente, enfrentada a Suiza, Escocia y Hungría y entre las dudas de un proyecto en construcción de Julian Nagelsmann, con un triunfo en cuatro choques, y su eliminación vertiginosa en la primera fase de Qatar 2022.

El partido inaugural lo medirá el viernes 14 de junio a Escocia en Berlín, el mismo escenario que, un mes después, el domingo 14 de julio, acogerá la final de la competición continental, a la que aspira el combinado germano, que no guarda un buen recuerdo de la cita de 2020, eliminado en octavos de final, pero que vive bajo el peso de la exigencia de su pasado tan grandioso.

Campeona de la Eurocopa en tres ediciones, en 1972 y 1980, como República Federal de Alemania, y en 1996 como Alemania, subcampeona en otras tres, necesita una reivindicación. Un reencuentro con todo lo que fue, con el Mundial conseguido en 2014 como éxito más reciente y sonoro, pero como un recuerdo que ya le queda demasiado lejos, sobre todo porque se despidió de Rusia 2018 y de Qatar 2022 en la primera fase.

Nagelsmann dirige ahora el equipo. Ha sustituido a Hansi Flick, despedido el pasado septiembre, meses después del batacazo que se dio en el Mundial 2022, derrotada por Japón, empatada por España y ganadora insuficiente ante Costa Rica.

Tampoco funciona aún. De los cuatro encuentros de la nueva era, sólo ha ganado uno: 1-3 a Estados Unidos.

Ha perdido contra Austria (2-0) y Turquía (2-3) en sus enfrentamientos más recientes, ambos de carácter amistoso, además de un empate con México (2-2); resultados por debajo de la dimensión que se le presupone a un equipo que dispone de Marc Andre Ter Stegen, Antonio Rudiger, Ilkay Gundogan, Josuha Kimmich, Julian Brandt, Nicklas Fullkrug, Serge Gnabry, Leroy Sané... Esa nómina y jugar en casa lo proponen para una altura que, en cualquier otra circunstancia, parecería muy lejana.

No debe fiarse Alemania. No hay margen para ello. Ni por su momento ni por la advertencia que desprenden sus adversarios, como Suiza, que alcanzó los cuartos de final en la última Eurocopa, cuando eliminó a Francia, en octavos, y llevó al límite a España, en cuartos, hasta los penaltis.

El portero Yann Sommer, el central Manuel Akanji, el centrocampista Granit Xhaka o el atacante Xherdan Shaqiri forman parte de su base en esta clasificación, pero sólo han ganado uno de sus últimos siete duelos.

Por eso partió desde el bombo 4 en el sorteo, desde el que complicó el grupo del anfitrión, al lado de Hungría, a la que Alemania no ha ganado en ninguno de sus tres enfrentamientos más recientes. Ni en la Liga de Naciones (1-1 y 0-1) ni en la Eurocopa 2020, disputada en 2021, con un 2-2, cuando el equipo germano bordeó la eliminación. Leon Goreztka firmó el 2-2 en el 85.

Dominik Szoboszlai, por el que el Liverpool pagó 70 millones de euros al Leipzig para su fichaje en el pasado verano, es su figura, con una calidad descomunal en su plaza de media punta, con tan solo 23 años, y con un desquite pendiente, porque se perdió la última Eurocopa por una lesión. Ha sido el máximo goleador húngaro (4 tantos) en esta fase de clasificación, en la que su selección fue invencible: cinco victorias y tres igualadas.

El otro oponente de Alemania es Escocia, que ya demostró su capacidad cuando ganó a España en la fase previa, pero que jamás, como Hungría, ha superado la fase de grupos de la Eurocopa. Ni en 1992 ni en 1996 ni en 2020. Tan sólo ha ganado dos de sus nueve encuentros en esa competición, el más reciente el 18 de junio de 1996 a Suiza (1-0), con la que también se reencontrará en Alemania 2024 y con la que, si se cumple los pronósticos, se jugará la segunda posición, además de Hungría. EFE

id/apa