ONG cultural traslada su sede a Bélgica cuatro años después de ser prohibida en Marruecos

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Rabat, 9 may. La asociación cultural marroquí Racines, disuelta por orden judicial en Marruecos en 2019, anunció este martes el traslado de su sede a Bélgica, pero explicó que seguirá trabajando en el país magrebí mediante una red de socios y un abanico de programas culturales.

El coordinador de la asociación, Aadel Essaadani, indicó hoy a EFE que la versión marroquí de Racines ya está disuelta por la justicia, por lo que se ha creado una asociación con el mismo nombre en Bruselas para continuar aplicando los proyectos culturales iniciados por la ONG prohibida.

La justicia marroquí decidió prohibirla tras organizar un debate en el que los intervinientes criticaron al rey Mohamed VI y al Ministerio del Interior, y afirmaron que Marruecos es un "Estado policial".

"Racines se ha convertido en un ente financiador y continuaremos nuestro trabajo en Marruecos a distancia en colaboración con una red de socios", precisó Essaadani.

Los directivos de la ONG anunciaron además en Casablanca que crearán un instrumento propio para observar y evaluar la libertad de reunión y de asociación pacíficas en el mundo, que se añadirá a sus actividades culturales y artísticas habituales.

El nuevo instrumento, denominado "Article20", emitirá sus informes cada dos años e incluirá una clasificación de países en base de su respeto al artículo 20 de la Declaración Universal de Derechos Humanos sobre la libertad de asociación.

Racines (creada en Casablanca en 2010) reanudará su proyecto "Artmap", que consiste en la creación de una base de datos y una cartografía de las infraestructuras y de los profesionales de arte y de la cultura en Marruecos.

La asociación fue disuelta tras un polémico debate que tuvo lugar en agosto de 2018 y difundido por Youtube, cuando la ONG acogió en su sede a un grupo de activistas, artistas y expertos para comentar la situación política y socioeconómica en Marruecos.

Durante la tertulia, los participantes criticaron al rey Mohamed VI al considerar que un discurso suyo emitido pocos días antes había sido "humillante" para el pueblo por haberlo pronunciado desde la ciudad norteña de Alhucemas, sin alusión alguna a la revuelta social que sacudía esa región en ese momento.

Asimismo, los participantes, que calificaron a Marruecos de "Estado policial", acusaron al Ministerio marroquí de Interior de corrupción y de la mala administración de los fondos destinados a las subvenciones sociales.

En su sentencia contra Racines, la justicia acusó a los participantes en esa conferencia de "insultar a las instituciones", "atentar contra la religión musulmana", acusar de corrupción sin pruebas a organismos estatales y consumir bebidas alcohólicas durante el debate.

La asociación operaba en el ámbito de la documentación y realización de estudios sobre la cultura en todos sus aspectos, y en la formación de personas que trabajan en este sector. Desde su creación había conseguido formar a 6.000 personas en Marruecos y varios otros países. EFE

ms/mt/pddp