Las empresas químicas europeas se muestran pesimistas sobre 2023

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FOTO DE ARCHIVO: Industria química BASF en Schwarzheide, Alemania, 1 de noviembre de 2022. REUTERS/Lisi Niesner
FOTO DE ARCHIVO: Industria química BASF en Schwarzheide, Alemania, 1 de noviembre de 2022. REUTERS/Lisi Niesner

Por Bartosz Dabrowski, Andrey Sychev y Tristan Chabba

2 mar (Reuters) - Los fabricantes europeos de productos químicos presentaron el jueves un panorama sombrío de sus perspectivas para 2023, basado en las continuas consecuencias de la invasión rusa de Ucrania, la elevada inflación y la ralentización del crecimiento económico.

A pesar de que los precios de la energía han bajado desde el máximo alcanzado el pasado agosto y de que la reapertura de China puede suponer un estímulo, los directivos subrayaron que el entorno geopolítico precario y la incertidumbre económica probablemente limitarán los beneficios este año.

"Las viejas certezas han desaparecido", dijo Christian Kullmann, director general de Evonik. "Nunca volverá a ser lo mismo".

Evonik, cuyos productos se emplean en piensos, pañales y la vacuna COVID-19 de Pfizer/BioNTech, prevé una caída de su ebitda en 2023.

"Los efectos de la guerra, la elevada inflación y la fuerte fluctuación de los precios de la energía nos exigieron mucho, y siguen haciéndolo", afirmó Kullman.

La suiza Clariant, cuyas sustancias químicas se utilizan en productos de cuidado personal y del hogar, prevé un descenso de las ventas en 2023. La empresa calcula que los costes energéticos aumentarán en 2023 en comparación con el año anterior.

Las acciones del fabricante alemán de productos químicos Covestro cayeron un 5% después de que la empresa dijera que esperaba ganar menos dinero en 2023 que el año anterior.

"Es prácticamente el peor resultado que podríamos haber imaginado para Covestro", dijo Arne Rautenberg, gestor de fondos de Union Investment. "En estas condiciones, la atención debe centrarse aún más en los costes".

BASF, la mayor empresa química del mundo, dijo que suprimiría 2.600 puestos de trabajo, detendría la recompra de acciones y aumentaría la inversión para mejorar la competitividad, al tiempo que advertía de un nuevo descenso de los beneficios debido al aumento de los costes.

Además de los elevados costes, Martin Brudermueller, consejero delegado de BASF, afirmó que las empresas químicas europeas sufren un exceso de regulación y unos procesos de concesión de permisos lentos y burocráticos.

Los precios del gas se dispararon en Europa tras el inicio de la guerra de Rusia en Ucrania hace un año. Aunque han bajado desde el pico del pasado agosto, siguen por encima de las medias históricas.

Covestro prevé que los precios de la energía sigan volviendo a niveles más normales después de triplicarse en dos años, dijo, ofreciendo algunos motivos para el optimismo. Añadió que la respuesta de la UE al paquete de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) de EEUU podría suponer un aumento de los beneficios.

La Comisión Europea propuso el mes pasado permitir mayores niveles de ayuda estatal para que Europa pueda competir con Estados Unidos como centro de fabricación de vehículos eléctricos y otros productos ecológicos.

La recuperación de la demanda china también impulsará sus perspectivas, según los analistas.

En diciembre, la asociación química alemana VCI dijo que prevé que la producción industrial del sector siga disminuyendo en 2023, ya que la guerra de Ucrania y los cuellos de botella en el suministro dificultarán aún más la actividad. Alemania es el mayor productor europeo de productos químicos.

La inflación alemana subió más de lo previsto, al 9,3%, en febrero, según mostraron el miércoles los datos de la oficina federal de estadística, que apuntan a que las presiones sobre los precios no van a remitir.

(Reporte de Bartosz Dabrowski, Andrey Sychev y Tristan Chabba en Gdansk; editado en español por Flora Gómez)