El agresor, de 43 años, entró al apartamento e intentó abusar de Nenegale Diallo, que se encontraba sola. Ella alcanzó a llamar a su marido mientras trataba de repeler los ataques. Al ver que la situación podía dificultarse, Earl Nash abandonó la vivienda.

Casi al mismo tiempo, Mamadou Diallo aparcó su taxi en la puerta del edificio. Se bajó con una barreta en la mano y entró corriendo.

Pocos segundos después se encontró a Nash, que deambulaba por un pasillo con el torso desnudo. Sin decir nada, empezó a pegarle con su improvisada arma. No tardó mucho en dejarlo inconsciente. Luego se enteraría de que lo había matado.

El incidente ocurrió el lunes 30 de mayo por la noche. Cuando llegó, la Policía detuvo a Diallo. El miércoles salió en libertad, y así permanecerá hasta que termine el juicio en su contra. Lo que nunca imaginó es que, al regresar a su casa, sería recibido como un héroe por los vecinos.

"Nadie está contento cuando una pelea termina con la muerte de alguien. A nadie le gusta, pero no puedes meterte con la familia de un hombre, con la esposa de un hombre. Tu familia es tu familia", dijo en una breve declaración a la prensa.

"No quiero ser un héroe. No quiero ser un asesino", agregó.