Desde el Gobierno dicen que, a diferencia de la gestión anterior, apuestan al mediano y largo plazo
Desde el Gobierno dicen que, a diferencia de la gestión anterior, apuestan al mediano y largo plazo

La palabra "herencia" suena en cada charla con funcionarios del gobierno de Mauricio Macri a la hora de explicar ciertos tropezones en los meses de gestión. Claramente la inflación y el nivel de actividad figuran en la agenda oficial como prioridades. "Nosotros trabajamos con políticas de mediano y largo plazo, y con medidas paliativas para los sectores más vulnerables en el corto. Pero no queremos atajos. Venimos a plantear una agenda completamente distinta al cortoplacismo que traía el gobierno anterior", comienza una altísima fuente del Gobierno en un diálogo franco con Infobae.


Para el funcionario, que como tantos otros de este Gobierno viene de un paso exitoso en la función privada, cree que el plan de estabilización de la economía que está llevando adelante esta administración empezará a mostrar resultados concretos muy pronto. "Ya los vimos con el tema holdouts. Si le preguntabas al mercado, te decían que en diciembre de este año recién podía haber un arreglo. Y lo logramos negociando en forma firme pero con seriedad y con un ahorro para el país y una quita del 44% para los holdouts", recuerda.


Reconoce que el tiempo es algo que apremia en este Gobierno. "Todos quisiéramos resolver los problemas en la forma más rápida posible, pero no queremos engañar a nadie. Pensamos en arreglar las cosas en forma sostenida, no vender espejos de colores", señala en relación a qué pasará con la inflación, el gran tema a resolver. La visión oficial es que la política monetaria del Banco Central empezará a mostrar resultados y que la inflación de septiembre será de 1,5%. Destacan que la inflación "core" o subyacente, sin los aumentos puntuales, ya era de 1% en abril.


"Tenemos que esperar a que salgan los datos del INDEC el mes que viene pero con la información que tenemos de índices provinciales estamos confiados en que la inercia inflacionaria se terminó. Eso no significa que algunos distritos como la Ciudad de Buenos Aires se vean afectados, como fue, por aumentos de ciertos servicios. Pero era sincerar algo que ya pasaba en el resto del país. Y nosotros tenemos una visión federal del país que va más allá de lo que ocurre solamente en la Capital y el Gran Buenos Aires", añade.


 NA 162
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En esa idea, el funcionario dice que es muy distinta la situación en algunas grandes ciudades que en el interior, donde sí por el levantamiento de las retenciones hay mayor nivel de actividad. "Hay que pensar en el promedio del país, no sólo en la Ciudad. No siempre se viven realidades iguales", acota.


Esto tiene que ver con otro ítem en donde el Gobierno no puede mostrar muy buenos resultados, que es en el nivel general de actividad económica. Algunos bancos de Wall Street calculan para este año una caída de entre 1% y 2%. En el Gobierno no se animan a dar números. "No podemos dar precisiones porque faltan muchos indicadores. Pero confiamos en que el fruto de lo que estamos haciendo este año quede plasmado en el Presupuesto de 2017, con estimaciones certeras y números concretos, pero sin mentirle a la población". El funcionario no quiere decir, en realidad, que después de 2% de crecimiento del año pasado (medido por el INDEC nuevo), será difícil mostrar números positivos para este 2016. Dirán, en todo caso, que en la segunda mitad del 2015 y más aún el último trimestre la economía se desplomó a un nivel de 4% negativo, lo que "les dejó un arrastre muy fuerte para este año".


La idea del Gobierno sería adelantar el financiamiento necesario para los pagos de deuda del año próximo

El Gobierno apuesta a sus cartas que ya dieron resultado: el plano financiero. Si bien el secretario de Finanzas Luis Caputo dijo que la Argentina no volverá a tomar deuda en los próximos dos años en los mercados internacionales, pocos creen que sea una frase terminante. De hecho, algunos creen que si las tasas de endeudamiento caen para la Argentina, a fin de año podrían volver a emitir. La idea sería adelantar el financiamiento necesario para los pagos de deuda del año próximo. "Eso se evaluará llegado el momento, pero si existe una oportunidad no creo que la dejemos pasar", decía la fuente del Gobierno.


Por lo pronto, empezarán a trabajar con representantes del mercado de capitales local para ver alternativas que potencien la operatoria en la plaza argentina. "No podemos seguir exportando el mercado de capitales. Pero tampoco podemos hacer algo que sólo genere monopolios de los pocos jugadores que hay. Habría que analizar los casos pero todavía no hay ninguna medida sobre la mesa, solo la intención de escuchar al sector", indica el funcionario.