Adrián Escandar 162
Adrián Escandar 162

La declaración de inconstitucionalidad que dictó la Corte Suprema sobre el actual régimen de subrogancias fue celebrada por opositores y sectores del Poder Judicial que se oponían a la norma. Tal como estaba hasta hoy, la ley permitía al Consejo de la Magistratura elegir, por el voto de una mayoría simple, a jueces o conjueces para cubrir vacantes en juzgados nacionales.

A los ojos de sus críticos, esa metodología se prestaba a la discrecionalidad. También lo entendió así el máximo tribunal al dictar su sentencia.

Para quienes cuestionaban la norma y plantearon denuncias en la Justicia, el pronunciamiento no fue una sorpresa, sino que era de esperar.

"Es una excelente noticia, estábamos esperando esto hace tiempo", dijo a Infobae la diputada Laura Alonso, quien ofició como una suerte de vocera de la posición del PRO frente al tema. De acuerdo con la legisladora, el fallo "lleva tranquilidad a los argentinos, vuelve a recordar que en Argentina la Constitución Nacional está vigente y el poder político no puede violar los principios republicanos". Y remató: "Es muy saludable en términos institucionales".

También la UCR elogió la decisión de la Corte. El senador Mario Cimadevilla apuntó que "el fallo era esperable porque la ley era muy cuestionable". En diálogo con este medio, remarcó que la reforma del sistema se había hecho en consonancia con otras modificaciones en temas judiciales que, a su entender, obedecían a la intención del Gobierno de "tener jueces que responden al poder".

No sólo la oposición había advertido sobre los riesgos del actual régimen; muchos sectores del ámbito judicial habían hecho pública su resistencia e incluso habían motorizado denuncias penales para intentar frenarlo. Ese fue el caso, por ejemplo, de Guillermo Lipera, presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad y fundador de la agrupación Será Justicia. "Es un fallo muy bueno, nos hubiera gustado que salga antes", dijo quien fuera promotor de una de las demandas, que consiguió que se invalide parte del articulado de la norma en una primera instancia judicial.

Lipera presentó, sin embargo, diferencias con el alcance de la sentencia. El abogado cuestionó que la Corte haya ordenado que los subrogantes cuyas designaciones quedaron invalidadas vayan a seguir en sus puestos por un lapso de tres meses. "Nos preocupa que se queden", dijo.

El tribunal que preside Ricardo Lorenzetti fundamentó esa decisión en que "trata de resguardar las actuaciones judiciales comenzadas en procesos y juicios en los cuales estos magistrados hubieren intervenido y, de producirse su cese inmediato, se podría desencadenar una situación caótica en el ámbito de las causas en trámite". Y apuntó que aproximadamente un cuarto de las vacantes de juzgados nacionales y federales están cubiertas con suplentes de esa naturaleza.

Pero la explicación tampoco conformó al constitucionalista Félix Loñ. "Si se declara inconstitucional la ley, deberían dejar el cargo inmediatamente", señaló. "Si yo digo que son inconstitucionales sus nombramientos, sus actos no pueden ser consentidos", agregó.

Cimadevilla compartió el diagnóstico. El senador opinó que no se pueden convalidar las decisiones si ya fueron invalidadas."Si yo digo 'esta designación está mal hecha', el juez no tiene garantías", graficó.

El fallo de la Corte declaró válidas las actuaciones que hicieron esos subrogantes. Por esa razón es que Lipera dijo que era una "lástima que la sentencia no haya salido antes". Y explicó: "Así se hubiese evitado que los subrogantes dictasen algunas resoluciones que a mi entender no eran ajustadas a derecho". El especialista puso como ejemplo que la remoción de Juan Carlos Gemignani de la sala de la Casación en la que debía fallar sobre el memorándum con Irán fue resuelta por subrogantes.