Crecimos. Llegó el momento de entrar en la década del gran desarrollo argentino.

Por eso, voy a buscar personalmente las inversiones estratégicas que necesitamos para dar el salto a la próxima etapa.

Para crear nuevos y mejores empleos y reducir gradualmente la inflación.

Para convertir la lucha contra la inseguridad en una prioridad nacional.

Para invertir cada vez más en el acceso y la calidad de nuestra educación y en ayudar a quienes más lo necesitan, como nos recuerda el Papa Francisco.

Los trabajadores, las Pymes y los productores tendrán cada vez mayor protagonismo.

El desarrollo requiere una permanente articulación. Entre la educación y el mundo del trabajo. Entre la industria y el campo. Entre la Argentina y el mundo, siempre desde un fortalecimiento del mercado interno, nuestra capacidad exportadora y nuestras alianzas regionales.

Me reuní con casi todos los presidentes y líderes de la región.

Yo sé qué hacer y sé cómo hacerlo. Estoy listo para empezar con todo desde el primer día.

Lo voy a hacer a mi manera. Sin sobresaltos. Con apertura para el encuentro y con firmeza en las decisiones.

En estos años gané en experiencia. Fui dos veces electo gobernador de la Provincia más grande del país, diputado nacional, Secretario de Turismo y Deportes de la Nación.

La ciudadanía espera de su presidente que sea garante de gobernabilidad, sea previsible y confiable.

Voy a ser el presidente de todos los argentinos. Para unirnos cada vez más y lograr mejores resultados para todos.

Vamos a seguir construyendo a partir de lo construido.

Votar es la base de la democracia. Por eso el voto siempre es útil.

Más que una salida electoral, será una entrada al desarrollo. Esa será la victoria, la de todos.