Oscar Alfredo Garré fue campeón en Ferro y con la Selección. Comenzó de wing, luego pasó como volante y finalmente, Carlos Griguol lo mandó a jugar de '3'. Estuvo en todo el proceso con Carlos Bilardo, pero siempre fue muy cuestionado por los hinchas. Sin embargo, terminó siendo titular en el equipo del '86 y sobre el final de su carrera, recibió el reconocimiento que correspondía. 'Mago', 'Perro' y 'Ciruja' fueron algunos de los apodos que recibió este zurdo -hoy entrenador-, que también pasó por Huracán y el fútbol de Israel, para retirarse en Caballito.


- ¿Cuándo fuiste convocado a la Selección?

- Tuve la suerte de ser convocado en la primera lista de dio Carlos Bilardo en el 83´, fue en ocasión del amistoso a disputarse con Chile en Santiago.

- ¿Te sentiste el ´chivo expiatorio´ del ciclo Bilardo?

- La crítica la vivía intensamente, no era muy querido. Por no venir de Boca o de River, era resistido, pero en la cancha tenía la tranquilidad de saber que dejaba todo por el bien del equipo y tenía el apoyo de mis compañeros y del cuerpo técnico.

- ¿Cómo viviste la etapa previa a las Eliminatorias?

- Lo bueno fue que prácticamente el 90% del equipo jugaba en el fútbol local, eso era útil para aceitar los movimientos de lo que pretendía Carlos, ya que era un técnico obsesivo en la parte estratégica. Entrenábamos doble turno y después íbamos a ver videos a la AFA y eso con el diario del lunes, nos dio grandes satisfacciones, los resultados están a la vista de todos.

- ¿Fue un innovador Bilardo?

- Sin lugar a dudas, Carlos fue un innovador, a pesar del tiempo pasado, corroboro que se están utilizando métodos similares a los que impuso él. hace casi 30 años.

- ¿Qué te quedó de las Eliminatorias?

- Recuerdo lo nervioso que estuve en el último partido ante Perú, previo a la clasificación para México 86´, muy ansioso, porque veíamos que se nos escapaba. Por suerte en una patriada de Passarella, que terminó empujando Gareca en la línea del arco, obtuvimos el pase.

- ¿Cómo fue la previa al debut Mundial?

- 30 días antes del comienzo del Mundial, nos enteramos de la lista definitiva, pero con anterioridad habíamos hecho un trabajo especial en Tilcara para ir adaptándonos a la altura del Distrito Federal. Fuimos la primera Selección en llegar a México: entrenamiento, mas entrenamiento, hasta que comenzó el Mundial; todo lo vivimos con mucha ansiedad.

- ¿Cómo viviste la primera Fase?

- Bilardo iba encontrando, partido a partido, puesto y jugadores, eso motivaba a todos, ya que cualquiera sabía que podía entrar y de hacerlo como el técnico pretendía, sabía que podía seguir jugando el resto de los partidos. El equipo fue apareciendo de menor a mayor, partido a partido, la Fase nos dejó primeros e invictos y con mucha unión en el grupo.

- ¿Contra Uruguay fue la primera Final?

- El partido con Uruguay fue muy duro, la bisagra del Mundial, ya que a partir de ese partido iban partiendo selecciones fuertes que iban siendo eliminadas, ahí tomamos conciencia de que podíamos avanzar hasta la final. En mi caso fue el último partido que jugué, porque tenía que cumplir una fecha por las amarillas y entró el Vasquito (Julio Olarticoechea) en mi lugar y lo hizo muy bien.

- ¿Cómo viviste los cuartos de final con los ingleses?

- Al no jugarlo lo viví distinto a los demás y sabía que no lo iba a hacer por estar suspendido, los golazos de Diego, el primero nadie se dio cuenta que había sido con la mano, hasta en eso era un fenómeno y el segundo, nos íbamos parando en el banco, a medida que iba sorteando rivales y cuando marcó el gol, se desató una verdadera locura. La tranquilidad de ver el equipo muy fuerte, tanto mental como físicamente, dejando de lado todo lo que rodeaba ese partido (lo extra futbolístico), recuerdo la anécdota de que una vez finalizado el encuentro, los jugadores de Inglaterra vinieron al vestuario a pedirnos cambiar las camisetas, unos señores, a mí me la cambió Lineker (goleador y figura de los británicos), después me la pidió Maradona, porque él coleccionaba las números ´10´..." y él me dio la que le había tocado.

- ¿La semifinal y la final?

La verdad que para el grupo, la primera final había sido contra Uruguay y con los ingleses la segunda, por todo lo que representaba el tema de Las Malvinas, ahí sí nos dimos cuentas que estábamos para cosas grandes. Con Bélgica, el equipo fue un relojito, todo perfecto, nadie salió del libreto, los europeos nunca nos inquietaron. Y la final la viví muy tranquilo, veíamos a los muchachos muy bien, fuertes, con resto a pesar de la paridad que habían logrado los alemanes, pero sabíamos que no eran invencibles. Habíamos jugado un amistoso con ellos en Alemania y les habíamos ganado muy bien, nos respetaban, el tercero de Burruchaga, fue el mazazo final.

- ¿Cuándo el árbitro pitó el final, qué te pasó?

- Hubo invasión del campo de juego, fuimos a recibir las medallas y la Copa. Diego la toma primero, después Pumpido, Enrique y creo que después me tocó el turno a mí, nos fuimos al vestuario y a cumplir con la promesa que habíamos hecho, dar la vuelta olímpica solos en el Predio del América, porque nos imaginábamos que en el Azteca iba a ser imposible.

- ¿Qué nos podés decir sobre Maradona y Messi?

- Son distintos, dos genios. Tienen una técnica y un coeficiente brutal de cualidades deportivas, superlativo, por sobre la media. Diego por ahí era distinto en la personalidad y en la contextura física, en esa época había que bancarse los golpes de los que lo marcaban. Hoy por suerte se hace hincapié en el ´fair play´, protegiendo de esa manera a los habilidosos como Messi.

- ¿Qué augurás para Brasil?

- Lo importante es que Sabella tiene la materia prima (los jugadores), algunos pueden decir que de mitad para adelante somos una cosa, pero la realidad la va a marcar en encontrar el conjunto, el equipo y el equilibrio, como nos pasó a nosotros. Que estén unidos y cada jugador aporte su granito de arena y eso va a ayudar al grupo, tengo confianza en esta Selección.