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decidió desprenderse de las acciones que le quedaban de

y que constituyen algo más del 12 por ciento del capital social. La noticia trascendió a última hora de anoche por un cable de la agencia Bloomberg según el cual

la española espera obtener 1.300 millones de dólares con la operación

.


En tanto, fuentes del Gobierno explicaron al diario La Nación que Repsol vendió su 12,4% de participación a diversos fondos de inversión. Morgan Stanley fue el banco a cargo de la operación, la cual debería ser comunicada por la petrolera española a la bolsa entre hoy y mañana.


El precio que se pagó por cada acción rondó los 28 dólares, que sumados por la cantidad de acciones que tenía la compañía en YPF alcanzan alrededor de u$s1.300 millones, señalaron fuentes del mercado financiero al diario El Cronista. La operación se realizó tras el cierre de Wall Street y Repsol aún no lo comunicó oficialmente.


La agencia de noticias EFE consignó, no obstante, que Respol vendió en rigor el 11,8% de sus acciones en YPF, con lo que prácticamente sale de la petrolera argentina, en la que mantendrá una participación residual inferior al 0,5%.

La compañía española vendió a Morgan Stanley 46.648.538 acciones ordinarias de Clase D de YPF por 1.255 millones de dólares (unos 903 millones de euros), informaron a EFE fuentes de la compañía, que explicaron que dichas acciones serán colocadas en el mercado.

Según la misma fuente, se trata de una decisión "estratégica" de Repsol que no estaba incluida en el acuerdo alcanzado con el gobierno nacional para compensarla por la expropiación de la mayor parte de sus acciones en YPF.

A finales de febrero, el presidente de Repsol, Antonio Brufau, afirmó que la compañía preveía cerrar en dos años la venta de bonos argentinos obtenidos como compensación a la expropiación, así como de la participación del 12% que mantenía en YPF.

El lunes, la petrolera que lidera Brufau había desistido de mantener sus dos representantes en el directorio de YPF, cuando está a punto de recibir títulos públicos por alrededor de u$s5.000 millones como compensación por la nacionalización en 2012 del 51% de las acciones a través de las cuales la empresa española controlaba YPF.