El sur de Chile contará con una obra monumental, un puente colgante de 2.600 metros que permitirá unir el continente con la isla de Chiloé. La obra ha sido licitada y la oferta ganadora ha sido la del consorcio integrado por OAS, Hyundai, Systra y Aas- Jakobsen (integrado por capitales de Brasil, Corea del Sur, Francia y Noruega).


En mayo pasado se abrió el proceso de licitación para la construcción de este puente que resolverá la conexión de la isla con el continente. Se presentaron 8 consorcios interesados en el proyecto, pero el único que finalmente presentó la oferta económica fue el ganador, publica América Economía.


El costo de la obra es de u$s680 millones, tendrá un tiempo de ejecución de 79 meses y según explicó el Ministerio de Obras Públicas de Chile, el hecho de que un solo consorcio haya hecho la oferta económica se debió a que las exigencias del proceso eran muy altas.


Este puente se proyectó en 2005, durante la gestión del presidente Ricardo Lagos. Cuando Michelle Bachelet asumió la presidencia, desestimó la obra por su alto costo, que en ese momento era de u$s900 millones.


Con la nueva licitación, los valores se han reducido a u$s680 millones, y según explica la ministra de Obras Públicas, Loreta Silva, estan "muy contentos, porque tanto la oferta económica como técnica están dentro de los requisitos, que fueron muy exigentes".


El consorcio ganador está integrado por grupos con experiencia en este tipo de construcciones, sobre todo, el surcoreano Hyundai, que ya ha construido una veintena de puentes colgantes alrededor del mundo.