Los Nobel desafíaron a Pekín y premiaron al activista Liu Xiaobo, el disidente de 54 años condenado a 11 años de cárcel por escribir La Carta 08, en la que pedía reformas democráticas.

La Carta 08, firmada inicialmente por 300 intelectuales –entre ellos, varios académicos, abogados, periodistas y artistas–, hasta el momento contó con la firma, además, de más de 10 mil personas, según China Human Rights Defenders, una red de activistas, localizados en China y en el exterior.

El manifiesto pedía la separación de poderes, un sistema judicial independiente, democracia legislativa, libertad de asociación, religión y prensa y, sobre todo, la modificación de la Constitución.

La Carta 08 estaba inspirada en la Carta 77, redactada en la antigua Checoslovaquia durante el entonces régimen comunista.

El impacto del documento no fue positivo, por lo que causó gran nerviosismo a las autoridades que, con la dureza de la sentencia, parecen haber querido lanzar un claro mensaje de advertencia a cualquiera que desafíe al partido.

Los jueces acusaron a Xiaobo de haber publicado en Internet escritos críticos con el Partido Comunista Chino (PCCh).

Todos aquellos que fueron partícipes de esa carta y la firmaron fueron interrogados por la Policía, al mismo tiempo que otros, expulsados de sus trabajos en organismos públicos.

"Dictar una sentencia tan larga a uno de los intelectuales chinos más destacados es un claro signo de que el Gobierno está endureciendo su postura contra la disensión política", afirmó Renée Xia, responsable internacional de CHRD.

Liu Xiaobo, que el lunes cumplirá 54 años, pasó 20 meses en la cárcel por su papel en las protestas a favor de la democracia de Tiananmen, en 1989. El cargo de "incitar a la subversión del poder del Estado" es utilizado habitualmente por Pekín para silenciar a quienes se oponen al Gobierno de partido único.