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Luego de que se conociera la noticia de que Armando Lucero, de 67 años, está detenido acusado de violar a su hija durante 22 años como mínimo y tener con ella siete hijos, más datos en torno al "Chacal" argentino comienzan a salir a la luz.
 
Según parece, el presunto abusador tendría en total 22 hijos. Ocho con su primera mujer, siete con su segunda y los restantes con su hija de 35 años, a quien -según su hermano- violó desde los ocho (la denuncia dice que desde los 15) y que siempre dio a luz en hospitales como madre soltera.

La primera esposa del acusado señaló que Lucero contrajo matrimonio con ella hace 45 años y que cree que abusó de sus tres hijas. "Cuando los chicos comenzaron a crecer, él empezó a acercarse a ellos de forma peligrosa y los tocaba de una manera que a mí no me gustaba", por lo que lo echó de la casa, señaló.
 
Por su parte, uno de sus hijos dijo: "Creo que este tipo tiene más mujeres y por lo menos 64 hijos, por lo que pido que me ayuden a seguir investigando, ya que muchos de ellos abandonaron la provincia". A su vez, opinó que "es un violador compulsivo, que acosó a todas sus hijas y que vejó por lo menos a cuatro", publicó el diario Clarín.
 
Un caso archivado
"Yo denuncié a mi padre, pero mi madre es oficial de Justicia y tapaba todo", indicó el hombre sobre su progenitora, empleada del Poder Judicial de Mendoza, al tiempo que acusó a la Justicia de actuar en forma demasiado lenta hasta que fue su propia hermana la que denunció al padre violador. Cada vez que visitaba la casa un oficial de Justicia, la madre decía que "no pasaba nada", recordó.

Al mismo tiempo, justificó a su hermana por no haber denunciado el caso hasta ahora, porque "tuvo mucho miedo, vivió esta pesadilla desde los ocho". "La tenía psicológicamente dominada; parece una chica de 12 años por más que tenga 35", insistió.
 
Según relató, su padre, pese a las atrocidades que cometía, "cuando veía por televisión el caso de algún violador, decía: ¡Cómo puede hacer eso!". A su vez, indicó que enfrentó a su padre en varias ocasiones para defender a su hermana, en las que fue golpeado, hasta que finalmente abandonó la casa.