
Ahora que el gobernador de Amazonas ha amenazado con echarle una maldición chamánica al presidente Nicolás Maduro, la crisis política de Venezuela ha entrado en un terreno esotérico.
Transmitida en vivo por la aplicación Periscope, la amenaza fue más que nada un show político pero dejó al descubierto un problema más amplio para los gobiernos izquierdistas de América del Sur.
PUBLICIDAD
Los grupos minoritarios indígenas que luchaban contra la minería, la deforestación y la perforación petrolera en la región solían ver a los líderes de izquierda como sus aliados naturales en una lucha mortal contra el capitalismo global. Hoy muchos consideran a esos dirigentes y sus partidos igualmente voraces que cualquier empresa extranjera, o más.
Es otro ejemplo revelador de la forma en que el ascenso y la caída del populismo de izquierda en América del Sur ha fracturado las alianzas tradicionales de la región.

En Bolivia y Ecuador, dos naciones con grandes poblaciones indígenas, sendos presidentes izquierdistas subieron al poder con el respaldo de los grupos indígenas tradicionales y luego vieron parte de ese apoyo convertirse en oposición.
PUBLICIDAD
Esto también es cierto en Venezuela, cuya población indígena, aunque mucho menor, inicialmente apoyaba al fallecido Hugo Chávez. Ahora se ha vuelto en gran medida contra su impopular sucesor.
La razón principal de la ruptura han sido los conflictos por el uso de la tierra, que se han intensificado en toda la región. Tanto Rafael Correa en Ecuador y como Evo Morales en Bolivia financiaron sus ambiciosos programas sociales con ingresos generados por la explotación de recursos naturales.
"Al principio, la mayoría de grupos indígenas apoyaron estos gobiernos izquierdistas debido a su discurso en defensa de los derechos territoriales, la justicia social y la inclusión", dijo Michael Shifter, presidente de Inter-American Dialogue, una organización con sede en Washington especializada en América Latina.
PUBLICIDAD
"Pero el desencanto no tardó en llegar en algunos sectores indígenas, cuando los gobiernos rápidamente se dieron cuenta de que, al igual que los gobiernos más derechistas, necesitaban los ingresos provenientes de proyectos de desarrollo de bosques, minería, extracción de petróleo y construcción de represas", agregó Shifter.

A medida que se comenzó a desvanecer el boom de las materias primas, los gobiernos trataron de mantener los niveles de gasto asumiendo nuevas deudas —en su mayoría, préstamos chinos— a cambio de entregar más y más terrenos a las industrias de extracción. Eso los puso en conflicto directo con los grupos indígenas, que esperaban que la retórica anticapitalista de líderes como Correa y Morales les diera más control sobre sus tierras ancestrales, no menos.
PUBLICIDAD
En la turbulenta y quebrada Venezuela, el gobierno de Maduro ha puesto a disposición vastas áreas de territorio amazónico para la minería y otras industrias. Líderes indígenas en estados como Amazonas se han pasado a las filas de la oposición y las tensiones en el país han empeorado.
El gobernador de Amazonas Liborio Guarulla dijo que el gobierno le informó este mes que le habían prohibido postularse nuevamente por 15 años, citando acusaciones de corrupción que él niega. En respuesta, Guarulla dijo que hechizaría a Maduro y su gobierno con algo llamado "La Maldición de los Dabucuri".
"Les aseguro que no morirán sin tormento y que antes de morir empezarán a sufrir y sus almas vagarán por los lugares más oscuros y pestilentes antes de que puedan cerrar los ojos", dijo Guarulla, quien pertenece al grupo étnico Baniva.
PUBLICIDAD
La recesión económica de Venezuela ha afectado duramente a los grupos indígenas. Este año cientos de miembros de la minoría warao han abandonado la región del delta del Orinoco y se han trasladado a Manaus, Brasil, donde subsisten mendigando en las calles.
Los choques entre el ex presidente de Ecuador y las tribus de las tierras bajas del país son aún más fuertes. El gobierno de Correa acordó con China que saldaría su deuda con petróleo, y dejó el camino libre para la perforación de algunas de las áreas ecológicamente más sensibles de la cuenca amazónica. Esto incluye parques nacionales y reservas indígenas que antes eran intocables.
PUBLICIDAD
Sebastián Hurtado, analista político de la consultora ecuatoriana Profitas, dijo hace mucho tiempo que el mensaje anti-minero de los grupos indígenas "los puso en conflicto con un gobierno cuyo claro interés era la explotación de los recursos naturales para financiar un ambicioso plan de inversión".
En algunas áreas de la cuenca del Amazonas, donde la perforación petrolera se ha expandido, el gobierno ha conservado el apoyo construyendo casas, carreteras y otras obras de infraestructura para compensar el impacto de la industria. El presidente Lenin Moreno ha dicho que continuará con la "Revolución Ciudadana" de Correa, la cual ha generado también tensiones que trascienden el tema de recursos naturales.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La FDA aprobó el primer autotest hogareño para detectar gripe y COVID-19 a la vez
La prueba puede hacerse en entornos domésticos mediante un hisopado nasal y brinda los resultados en 30 minutos. Es apta para niños

Elon Musk defendió al creador de “Dilbert” que pidió alejarse de los afroamericanos y dijo que los medios son “racistas contra los blancos”
El jefe de Tesla y Twitter arremetió contra la prensa por cancelar la tira cómica de Scott Adams tras la diatriba del dibujante, que llamó “grupo de odio” a los afroamericanos
Por qué la música de la juventud trae recuerdos, aun a las personas que sufren demencia
En personas con cuadros avanzados de Alzheimer, las canciones importantes de su vida les permite recuperar recuerdos. Especialistas explicaron las razones

La antigua ciudad turca, cuna de la historia romana, bizantina y otomana, que dejó de existir tras los terremotos
Los dos enormes terremotos del 6 de febrero sembraron la destrucción en todo el sur de Turquía, pero la devastación en Antakya es total

Mercenarios rusos capturados en Ucrania revelaron cómo opera el Grupo Wagner para sacar presos de las cárceles y enviarlos a la guerra
Los reos, a los que se le prometió el indulto a cambio de luchar, constituyen aproximadamente el 80% de las 50.000 fuerzas de los mercenarios, que han dirigido durante meses un feroz asalto contra Bakhmut


