Poli junto a representantes de los tres poderes del Estado
Poli junto a representantes de los tres poderes del Estado

Fue un mensaje directo y frontal no sólo hacia el gobierno de Mauricio Macri sino también a todo el arco político en el preludio de la batalla electoral. La homilía del arzobispo de Buenos Aires Mario Poli en el tradicional tedeum por el 25 de Mayo apuntó a la confrontación y reclamó el diálogo en una Argentina donde "muchos creen que no hay motivos para celebrar la fiesta patria".

En una señal directa a los tiempos electorales que se avecinan y al clima de polarización macrismo-kirchnerismo que se vive en estos días, la homilía de Poli apuntó a toda la clase dirigente cuando sostuvo: "La confrontación nos roba la esperanza".

"Hay que buscar por el camino del diálogo un consenso creativo para que se haga realidad el progreso de nuestra Nación", insistió. Es justamente una fórmula opuesta a la polarización que buscan tanto el Gobierno como los sectores alineados con la ex presidente Cristina Kirchner para sacar rédito electoral de la disputa. Es el mismo mensaje que deslizó el papa Francisco en privado a la canciller Susana Malcorra en su último encuentro en el Vaticano donde decidió no recibir más políticos argentinos hasta que culmine el período electoral en el país.

Desde lo instrumental y pragmático de la gestión de gobierno que encara Macri, la Iglesia, en nombre de Poli, apuntó a generar "políticas de Estado que sostengan un desarrollo humano integral". Este mensaje se da en una semana previa a los reclamos de planes sociales y movilizaciones que anunciaron algunos grupos piqueteros. En este sentido, moseñor Poli instó al Gobierno a promover la acción en una señal directa: "No hay realidad social que no pueda ser cambiada para bien. Y para eso, debemos encarar cada acción".

Con un índice del 32% de pobres en el país, la Iglesia exigió a la dirigencia política en su conjunto a dejarse "interpelar por la realidad que sufrimos". Esto abarca transversalmente al gobierno actual como a la dirigencia que gobernó los últimos años el país. La homilía de Poli no sólo se quedó en la fotografía de un INDEC macrista que ya no esconde los números de la pobreza como ocurría durante el kirchnerismo cuando dijo que "las estadísticas veraces pueden ser muy buenas". Así, el arzobispo porteño apuntó hacia adelante al sostener que "los porcentajes invisibilizan el dolor de las familias que soportan el desánimo" dijo Poli.

Lo escuchaban atentos en la Catedral metropolitana a Poli el Presidente junto con todo su gabinete. El mensaje del arzobispo de Buenos Aires fue abrazado por varios funcionarios cuando dijo: "La inequidad genera violencias. Nadie puede sentirse excluido de hacer algo por el otro". Y señaló: "Muchos creen que no hay motivos para celebrar la fiesta patria".