El hombre llegó a su trabajo y dejó su Holden Commodore en un estacionamiento. Cuando salió, lo encontró chocado. Se enojó y maldijo al conductor que lo embistió y se fue sin dejar rastros. Y luego fue a arreglar el daño.

Tiempo después se repitió la misma escena. Su malhumor fue entonces muy superior. ¿Podía tener tanta mala suerte? De todos modos, volvió a reparar el auto y siguió con su rutina.

Cuando volvió a pasar lo mismo por tercera y luego por cuarta vez, se desesperó. Ya no había dudas de que era algo dirigido hacia él, para lastimarlo.

La única idea que se le ocurrió fue poner dos cámaras al interior de su vehículo. Fue la solución. Así pudo registrar al agresor en su quinto ataque.

Para su sorpresa, era la actual pareja de su ex novia. No está claro por qué tanta animosidad, pero el video no deja lugar a dudas: se lo ve bajar de su auto, tomar un carro de supermercado, embestir el Holden Commodore y escapar. El dueño difundió las imágenes y presentó una denuncia ante la Justicia.