El Ministerio del Interior destacó la “agudeza” del rey Salman para imponer “justicia”
El Ministerio del Interior destacó la “agudeza” del rey Salman para imponer “justicia”

A través de un comunicado del Ministerio del Interior, el Reino de Arabia Saudita confirmó este martes la ejecución del príncipe Turki bin Saud al Kabir, quien había sido condenado a pena de muerte por asesinar a Adel bin Suleiman bin Abdul Karim Mohaimeed.

El príncipe fue declarado culpable hace tres años por un tribunal saudita luego de asesinar al joven tras una pelea grupal en la región de Al Thumama, en las afueras de Riad.

Tras lo sucedido, las autoridades detuvieron al asesino. Después de las investigaciones correspondientes, fue acusado de haber cometido el crimen y la causa recayó en un Tribunal General.

Allí fue "condenado a muerte como venganza", señaló un comunicado del Reino saudita. No se especificó la forma en que fue ultimado, pero la mayoría de las ejecuciones en ese país consisten en decapitaciones en plazas públicas.

LEA MÁS:

El Tribunal de Apelación y el Tribunal Supremo respaldaron la acusación.

La familia de la víctima, por su parte, se negó a aceptar "dinero de sangre" y exigió justicia.

En la misiva, el Ministerio del Interior destacó "la agudeza del rey Salman en la aplicación de la seguridad, la justicia y los juicios de Dios".

Asimismo, advirtió que "el castigo legítimo sería el destino de quien trata de asaltar y derramar sangre de personas inocentes".

Turki bin Saud al Kabir era miembro de una de las ramas más importantes de la familia real, que agrupa a los descendientes del rey Abdulaziz, el fundador del estado moderno Saudita en 1932.

Es la primera vez desde 1975 que el Estado ejecuta a un representante de esta familia. En aquel momento la pena capital recayó en el príncipe  Faisal bin Musa'id, quien asesinó a su tío el rey Faisal y fue en consecuencia decapitado en Riad.

Con información de AFP