Freddy Rincón, uno de los mejores futbolistas que dio el suelo colombiano, comenzó a hacer historia en el América de Cali, club donde coincidió con los hermanos Rodríguez Orejuela, capos del cartel de Cali.

Miguel y Gilberto decidieron invertir parte del dinero que obtenían del mundo de la droga en el fútbol. "Eran los dueños del equipo y nosotros los jugadores. Ellos mandaban, nosotros obedecíamos. Es algo del fútbol, independientemente de lo que hacía, ellos eran los jefes y nosotros hacíamos lo que determinaban", comenzó su relato.

"Siempre he estado acostumbrado a respetar a quien manda, entonces obedecía las órdenes porque quería ganar títulos. Era más o menos así", expresó Rincón en diálogo con Fox Sports.

El mediocampista aseguró que los hermanos Rodríguez Orejuela le impidieron marcharse de la institución en reiteradas ocasiones, hasta que cedieron en 1994. "Yo pedía que me dejaran salir cuando llegaban ofertas, pero nunca me lo permitían. Hasta que llegó Palmeiras. Jugar fuera era un sueño que tenía. El club sabía que habían ido a Colombia a verme y me sorprendió que me dejaran salir cuando habían rechazado otras propuestas", explicó.

Ricón, que vistió la camiseta del Real Madrid entre 1995 y 1996, también aprovechó la oportunidad para afirmar que nunca fue amenazado por el cartel de Cali: "Dentro del fútbol se oye hablar de este tipo de cosas, pero a los jugadores nunca nos han molestado. ¿Amenazados? No, siempre han estado a nuestro lado. Los jugadores de fútbol no tuvieron ese problema con el narcotráfico, el problema era suyo y lo resolvían entre ellos".

Vale recordar que Freddy Rincón estuvo 123 días en una prisión en San Pablo, debido a estar sospechado de formar parte de un caso de lavado de dinero.

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